| Nossa Sra das Candeias - Mourão (Portugal) |
Desde antiguo, los agricultores miraban al cielo el 2 de febrero, una fecha clave para predecir cómo será lo que queda de invierno en este día que coincide con el ecuador de esta estación meteorológica. A partir del día de La Candelaria quedan más o menos los mismos días de invierno que los ya transcurridos desde el 21 de diciembre, el día más corto del año, es el solsticio de invierno, que marca el comienzo de la estación invernal.
A principios de febrero, los días ya tienen una hora más, como recuerda el refranero (por San Blas, una hora más), y las gélidas noches de enero, que suelen ser despejadas, se van acortando. Por eso la Candelaria marcaba el momento de volver a sembrar los campos, después de dejar atrás la primera mitad del invierno, más fría y oscura. Pero había que estar seguro antes de sembrar.
Son varios los refranes que, recuerdan que este día predice cómo será lo que queda de invierno: El más conocido: Si por la candelaria plora [llueve], ya está el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora. Pero si da en reír [hacer sol], el inverno por venir. Y si no ha nevado y quiere nevar, invierno por comenzar.
En Bodonal antiguamente se celebraba la procesión de La Candelaria alrededor de la Iglesia Parroquial. La virgen llevaba encendida una vela y en función de si hacia viento o no, se predecía el tiempo en las siguientes fechas, aplicando el siguiente refrán: "El día de la Candelora si hace viento (y se apagaban las velas) invierno dentro, y si no lo hace (y se mantenían las velas encendidas) invierno fora"


























