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jueves, 8 de octubre de 2026

Bodonal en la conquista de Ronda (1485): 25 peones, un documento y una visita

A propósito de mi reciente publicación sobre Los Auroreros de Ronda y el eco de La Tambora de Bodonal, (ver aquí) mi paso por la ciudad de Ronda (Málaga) no fue solo un recorrido visual, sino también un continuo ejercicio de memoria. Entre el trajín de sus calles y la imponencia de su arquitectura, tuve la oportunidad de fotografiar dos rincones de singular belleza y carga histórica: la Puerta del Viento —pieza fundamental que da acceso al recinto fortificado del Albacar en el flanco occidental de la ciudad— y el Minarete de San Sebastián, mudo testigo del pasado andalusí de la medina.


Puerta del Viento - Ronda

Puerta del Viento - Ronda

Minarete de San Sebastián - Ronda

El alminar de San Sebastián es un minarete que originalmente
 formó parte de una mezquita y posteriormente de la desaparecida
 Iglesia de San Sebastián de Ronda


Para comprender la trascendencia de estas fortificaciones conviene recordar un hito crucial: en mayo de 1485, las tropas de Fernando el Católico cercaron Ronda. Tras apenas unos días de intenso asedio en los que el uso devastador de la artillería castellana quebró las defensas e inutilizó los accesos al agua, la plaza capituló. Ronda era la llave del flanco occidental del Reino Nazarí, pero había quedado seriamente dañada. Conscientes de su valor estratégico y del peligro de un contraataque, los Reyes Católicos ordenaron reparar sus fortalezas con máxima urgencia antes de la llegada del invierno.

Fue precisamente durante mi recorrido por la ciudad cuando recordé la lectura de un trabajo fundamental para nuestra memoria local: "Asiento de las cosas de Ronda. Conquista y repartimiento de la Ciudad por los Reyes Católicos (1485-1491)", del que ya traté de pasada en una publicación de mi blog de fecha 6-3-2021  titulado: "La Virgen de Flores de Álora, Bodonal, y Encinasola" (ver aquí)

En dicha obra se recogen los apremios y cartas cruzadas entre los monarcas y las autoridades sevillanas para acelerar los trabajos:

«Pero la cosa no pasaría de ahí, pues en el Tumbo (n.º 851) tenemos una sobrecarta, de Córdoba a 20 de junio, "que envíen obreros para acabar las obras de Ronda". Los Reyes están maravillados de que no se hayan cumplido sus mandatos, y ordenan de nuevo que se envíen los albañiles a Ronda. A 18 de julio, según los papeles de mayordomazgo, los regidores de Sevilla mandan a los oficiales de su lugar de Lodonal (Bodonal de la Sierra) que, en vista de que faltaron 51 peones de los que habían de ir a Ronda, envíen ahora 25 "para la obra que su alteza manda fazer en los muros de la cibdad de Ronda que agora fué tomada por el dicho señor Rey de los moros"».

«Los Reyes han de seguir insistiendo. Desde Jaén, a 5 de octubre, cuando terminada la conquista de Cambil se disponían a marchar camino de Castilla, escriben a los sevillanos (Tumbo, 875): "Sabido avemos cómo en las obras de Ronda e Monda e Tolox, que tenéis a cargo, no se á puesto nin dado aquella diligencia que convenía; de lo qual somos maravillados, sabiendo quánto esto cumple a nuestro servicio, porque conviene que antes que las aguas vengan aquellas obras estén acabadas... Y por cosa alguna en esto non aya más dilación ni negligencia de la que ha auido; porque sed ciertos que de lo contrario avremos enojo, e lo mandaremos castigar"»

 





Una constante en la frontera: las milicias de 1500 y 1501

Pero la vinculación de nuestro pueblo con estos convulsos escenarios no terminó con la reparación de aquellas murallas. Como recordatorio de lo publicado tiempo atrás en este mismo blog a partir de los estudios de Juan Manuel Bello León (La Milicias Andaluzas en la sublevación Mudéjar de 1500 y 1501), quince años después los bonalejos volvieron a ser llamados a filas.

Tras el descontento provocado por las conversiones forzosas y el incumplimiento de las Capitulaciones de Granada, a finales de 1499 estalló la rebelión en el Albaicín y las Alpujarras. Ante la gravedad de la revuelta, los Reyes Católicos ordenaron a Sevilla organizar las huestes concejiles. En febrero de 1501, la aportación de nuestra tierra a las Milicias andaluzas movilizadas por el concejo hispalense fue bien concreta:

  • El Bodonal: 1 caballero, 20 ballesteros y 5 lanceros.
  • La Marutera (aldea cercana a Bodonal): 2 ballesteros.

Pueblos vecinos como Fregenal (5 caballeros, 10 espingarderos, 70 ballesteros y 10 lanceros) o La Higuera (2 caballeros, 30 espingarderos, 20 ballesteros y 5 lanceros) también formaron parte de aquel contingente que sostuvo el esfuerzo militar del Reino de Sevilla en tierras andaluzas.

Recorrer hoy los lienzos de muralla de Ronda, cámara en mano, sabiendo que en la piedra y la cal de 1485 quedó el esfuerzo de 25 vecinos de Bodonal enviados a toda prisa antes de que llegaran las lluvias de otoño —y que poco después otros tantos partieron hacia aquellas mismas sierras con la ballesta al hombro—, es un acto de justicia con la memoria. Es la certeza de saber que la historia con mayúsculas no la escribieron solo los reyes y grandes capitanes, sino también la gente sencilla de nuestro pueblo, que dejó su esfuerzo y su huella en los muros de la Serranía.


Para más información ver las siguientes publicaciones:

* Asiento de las cosas de Ronda - Conquista y repartimiento de la Ciudad por los Reyes Católicos (1485-1491) ---> aquí

* Las milicias andaluzas en la sublevación mudéjar de 1500 y 1501 ---> aquí

lunes, 5 de octubre de 2026

Los Auroreros de Ronda y el eco de La Tambora de Bodonal

Ha coincidido que, estando de visita este pasado fin de semana en Ronda (Málaga), tuve la ocasión de presenciar una cita donde la historia y la devoción popular tomaron las calles con motivo de un hito muy especial: la procesión extraordinaria conmemorativa del 250º aniversario fundacional de la Antigua y Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno —el Señor de Ronda— y Nuestra Señora de los Dolores.

La corporación, erigida canónicamente en 1776, celebró esta efeméride con una jornada inolvidable en la que ambos titulares recorrieron de forma extraordinaria e histórica las calles del municipio juntos en el paso del Cristo. Acompañados por los sones de la banda de Nuestra Señora del Rosario de Arriate, el cortejo dejó momentos para el recuerdo en lugares tan emblemáticos como la Residencia de las Hermanitas de los Pobres o la Plaza del Socorro.


La Procesión a su paso por la Plaza de España

La Procesión a su paso por la Plaza de España


Fue precisamente en la Plaza del Socorro donde la tarde me regaló un encuentro tan afortunado como lleno de significado para quienes disfrutamos escudriñando el patrimonio inmaterial de nuestras tierras: la oportunidad de escuchar en directo a los Auroreros de Ronda.



Procesión al paso por la Plaza del Socorro

Procesión al paso por la Plaza del Socorro

Los Auroreros de Ronda (foto de aquí)


El origen de los Auroreros: música de madrugá y religiosidad popular

El fenómeno de los auroreros (o auroros), auroreras, campanilleros o despertadores hunde sus raíces en la eclosión de la devoción a los rosarios callejeros, un culto que tomó un enorme auge a partir de la segunda mitad del siglo XVII. En Sevilla y en buena parte del mediodía peninsular, estos rosarios comenzaron a organizarse en las madrugadas y al atardecer, convocando a los vecinos mediante cantos, campanillas e instrumentos de cuerda y percusión.

En el caso de Ronda, la tradición se atesora desde tiempos inmemoriales en la Hermandad del Santísimo Rosario de Ntra. Sra. de la Paz y Ntra. Sra. de la Aurora. Con antecedentes documentados desde el siglo XV y raíces en las jarchas y cantiñas de los mozárabes rondeños, la costumbre quedó inmortalizada por historiadores como Juan José Moreti e ilustres devotos como el Beato Diego José de Cádiz, quien ya en 1791 daba testimonio de cómo los auroreros ofrecían sus cantos de alabanza a la Virgen durante las madrugadas. Una presencia histórica tan honda que los propios hermanos auroreros del siglo XVIII —como Bartolomé Esquivel o José Ahumada— yacen sepultados bajo el mismísimo camarín del Santuario de la Patrona de Ronda.


Retablo cerámico en calle Tenorio de Ronda

AVE MARÍA PURÍSIMA
El canto de la Aurora es una arraigada tradición de Ronda que desde el S. XV
 constituye el culto principal de la Hermandad del Santísimo Rosario
 de Ntra. Sra. de la Paz y Ntra. Sra. de la Aurora.
Cada último domingo de mes "Los Auroreros" recorren de madrugada las calles
con cánticos de origen mozárabe para alabar a la Virgen y convocar el rezo del Rosario.

Integrados principalmente en las cofradías del Rosario o de la Aurora, estos grupos masculinos (a los que progresivamente se irían incorporando mujeres) tenían como misión "despertar" al pueblo para la oración. Hoy, sus herederos en Ronda continúan recorriendo las calles en las madrugadas del último domingo de mes para mantener viva esta llama centenaria.

De la Serranía de Ronda a la dehesa de Bodonal: el lazo con La Tambora

Escuchar los cánticos de los auroreros en el corazón de Ronda no pudo evitar trasladarme de inmediato a nuestro propio entorno del Suroeste ibérico y a una de las manifestaciones más arraigadas de Bodonal de la Sierra: La Tambora.

Como he tenido ocasión de recoger en diversas entradas de este blog (ver aquí), el origen de La Tambora —asociada intrínsecamente a la Septena de la Virgen de los Dolores— no es sino el testimonio vivo de lo que en su día fueron estas mismas celebraciones del Rosario. La genética de los auroros pervive intacta en la estructura musical y litúrgica bonaleja, repartida en sus tres cantos tradicionales:
  • En el templo: La interpretación por parte de los hermanos de la Cruz de la célebre secuencia medieval del Stabat Mater cantada en latín, alternando el coro con las intervenciones de dos solistas.

  • En la calle: La entonación a dos coros de las dos Salves tradicionales: "La Chica" (que rescata la fórmula lírica del Ave María primitivo) y "La Grande", cuyo arranque guarda en sus versos la prueba de su origen al aclamar expresamente: «Salve, aurora del Rosario, madre de misericordia...».


Al igual que ocurría con las tradiciones hermanas de localidades vecinas como Higuera la Real, Fuentes de León o Segura de León —donde grupos de hombres entonaban coplas al atardecer a la luz de los faroles—, La Tambora de Bodonal conserva este mapa sonoro barroco, con la singularidad de mantener vivos sus cantos en latín dentro del templo. Esta misma estética e iconografía propia de nuestra comarca quedó inmortalizada para el caso de Segura de León por el pintor José Pérez Jiménez en su magistral lienzo La fiesta del Rosario, conservado en el Museo de Bellas Artes de Badajoz (MUBA), donde retrató a los auroros segureños entonando sus coplas en la penumbra guiados por los característicos faroles de estrella y monumentales farolas de mano.


"Fiesta del Rosario" - José Pérez Jiménez (Segura de León)


Resulta sobrecogedor comprobar cómo un mismo impulso cultural y devocional, gestado hace más de tres siglos, logró impregnar con los mismos ritmos, faroles y campanillas los rincones de la Serranía de Ronda y los parajes de la Sierra de Tentudía. Distintas geografías, pero una misma memoria compartida que sigue resonando viva en nuestras calles.

Para más información


martes, 29 de septiembre de 2026

Cuando la fotocopia a color era alta tecnología

A raíz de la entrada de ayer sobre el singular cartel de los «Automóviles sin conductor» en la calle Santa Ana de Badajoz (ver aquí), paseando de nuevo por el centro, me topé con otra de esas maravillosas cápsulas del tiempo en la fachada de la antigua Papelería Paule. Un letrero luminoso de metacrilato y estructura metálica que resiste en lo alto, anunciando a letras bien visibles: FOTOCOPIAS  COLOR.





Para quienes hayan crecido en un mundo dominado por impresoras multifunción, archivos PDF y pantallas de alta resolución, la frase "Fotocopias color" no dirá gran cosa. Hoy el color es el estándar por defecto, lo natural, la norma invisible.

Sin embargo, en los años 70 y 80, hacer una copia a color era una rareza tecnológica cara y sofisticada (las primeras fotocopiadoras a color en papel normal, como la célebre Xerox 6500 lanzada a mediados de los 70, eran auténticas proezas de la ingeniería). Conseguir una reproducción cromática no era un trámite cualquiera: era un servicio casi exclusivo, reservado para proyectos importantes, trámites especiales o documentos de gran valor estético. Por eso, disponer de esa tecnología en el negocio no era una oferta más, sino un auténtico distintivo de vanguardia. Haber traído a Badajoz la capacidad de "fotocopiar en color" merecía, sin duda, un rótulo luminoso propio.

El propio cartel es un guiño visual: la palabra "FOTOCOPIAS" luce en un verde sobrio, mientras que cada letra de "COLOR" alterna varios colores en su neón interior, como si el propio letrero quisiera hacer gala de la variedad cromática que ofrecía la máquina tras la puerta.

Lo fascinante de estos letreros no es solo su nostalgia, sino la lección que nos dejan sobre el paso del tiempo. Toda vanguardia tecnológica acaba, tarde o temprano, convirtiéndose en algo cotidiano y, finalmente, en una anécdota entrañable pegada a una fachada.


lunes, 28 de septiembre de 2026

De la calle Santa Ana al futuro autónomo: El coche "sin conductor" que no era lo que parece

Pasear con la mirada levantada por el casco histórico de Badajoz suele regalar pequeños descubrimientos, pero hoy, al pasar por el número 9 de la calle Santa Ana, me topé con un vestigio comercial que me sacó una sonrisa.

Allí sigue colgado, resistiendo al paso del tiempo y a las inclemencias meteorológicas, un viejo cartel luminoso. Con su tipografía de los años 70 y la ilustración de un utilitario clásico de color blanco y los guardabarros rojo, anuncia en letras bien claras: AUTOMÓVILES 🚗 SIN CONDUCTOR.




A cualquiera que lea esa frase hoy en día, acostumbrado al ritmo de las noticias sobre inteligencia artificial, algoritmos y pruebas de vehículos autónomos en Silicon Valley, le dará un pequeño vuelco la cabeza. ¿Automóviles sin conductor en la España de mediados del siglo pasado? ¿Un Robotaxi vanguardista oculto en pleno centro pacense?

Obviamente, no. El contexto cambia el significado de las palabras, y este rótulo es una maravillosa cápsula del tiempo semántica.

Cuando "sin conductor" significaba que el chofer eras tú

A mediados del siglo XX (décadas de los 50, 60 y 70), el concepto de alquilar un vehículo era sensiblemente distinto al actual. Por aquel entonces, la norma o el estándar más prestigioso al contratar un automóvil para un desplazamiento, boda o servicio especial era que viniera acompañado de un chófer profesional.

Por eso, los negocios de rent-a-car incipientes en España tenían que especificar claramente en su oferta la modalidad: "Sin conductor". Era la forma de indicarle al cliente: "Te alquilamos el coche, pero el volante lo llevas tú". Un matiz que hoy nos parece una obviedad, pero que en su momento representaba la democratización del acceso al automóvil y la libertad de ponerse al mando sin intermediarios.

El giro de guion del siglo XXI

Lo fascinante de conservar estos carteles en nuestras fachadas es la resignificación que sufren con el paso del tiempo.

Hoy, cuando gigantes tecnológicos y marcas automovilísticas hablan de coches "sin conductor", se refieren exactamente a lo contrario: a la ausencia total del ser humano en la ecuación de la conducción. Hemos pasado de una frase que significaba "ponte tú al volante" a otra que promete "nadie tiene que tocar el volante".

Es muy probable que quien diseñara o instalara ese letrero en la calle Santa Ana jamás imaginara que, unas décadas más tarde, la expresión "sin conductor" se leería de forma tan literal como futurista.

Arqueología urbana en Badajoz

Nos fascinan las ruinas antiguas, pero a veces la arqueología más entrañable es la comercial. Esos carteles oxidados, rótulos de mosaico o tipografías vintage que sobreviven en nuestras calles son testimonios mudos de cómo vivíamos, cómo consumíamos y cómo hablábamos.

sábado, 26 de septiembre de 2026

El veranillo del membrillo o veranillo de San Miguel: cuando el verano sencillamente no se quiere ir

Revisando estos días el archivo del blog, me he reencontrado con la entrada que publiqué a finales de septiembre de 2017 sobre este mismo tema. Por aquel entonces empezaba diciendo exactamente lo mismo que se me viene a la cabeza hoy: «Este año no es que haya llegado el veranillo del membrillo, es que no se ha ido el verano...».


Membrillos


Resulta curioso —y un tanto inquietante— ver cómo la historia se repite casi al milímetro. Volvemos a encadenar un mes de septiembre con temperaturas desmedidas, donde hablar de un simple «veranillo» se queda muy corto porque el calor no ha dado tregua en ningún momento.

Aquella entrada de 2017 se centraba en el episodio que marca el calendario popular hacia el 29 de septiembre (San Miguel, San Gabriel y San Rafael), pero la tradición contempla más de un repunte de calor a lo largo de la estación:


San Miguel
Igreja Das Dominicas - Elvas

  • El Veranillo de San Miguel o del Membrillo: Ese clásico repunte de temperaturas de finales de septiembre, coincidiendo con la época de maduración del membrillo en nuestros campos.

  • El Veranillo de San Martín: Ese otro episodio de calor poco habitual sobre el que escribía por aquí en noviembre de 2015 (a propósito del 11 de noviembre), cuando tras las primeras borrascas del otoño el anticiclón vuelve a asentarse y a frenar los frentes fríos, trayendo días sorprendentemente veraniegos en pleno noviembre.


La teoría nos dice que todos estos «veranillos» deben ser breves pausas, repuntes puntuales de unos días antes de retomar la bajada lógica del termómetro. Sin embargo, cuando el calor de septiembre engarza casi sin solución de continuidad con los meses siguientes, la excepción amenaza con convertirse en costumbre.


San Miguel y el «Año Nuevo» de la economía rural

La elección de esta fecha en el calendario popular no es una casualidad. En la Europa medieval e histórica —desde los fueros de nuestras tierras hasta la tradicional Michaelmas de la cultura anglosajona— el 29 de septiembre funcionaba como un verdadero "Año Nuevo" para la economía del campo.

Al coincidir con el momento en que las labores de cosecha habían concluido incluso en las zonas más frías, la ley y la costumbre convirtieron este día en el plazo clave para:

  • Saldar deudas y rentas: Era la fecha límite para pagar tributos señoriales y diezmos, cancelar los préstamos o empeños de tierras del año y renovar las cartas de arriendo de fincas e inmuebles.
  • Marcar los tiempos agrícolas: Los fueros locales prohibían antes de San Miguel la recogida de ciertos frutos, dando a partir de esta fecha la señal oficial para iniciar la vendimia o la recogida de la castaña.
  • La regulación del ganado: Marcaba el inicio del libre tránsito de pastos tras la recolección y el arranque de las grandes rutas de la trashumancia para bajar las reses a las dehesas.

En definitiva, aquel «calorcillo de miel» de finales de septiembre no era un simple capricho del tiempo, sino la ventana perfecta que ofrecía la naturaleza para cerrar tratos al raso y rematar la recolección antes de la llegada del frío.

Por ahora, solo queda esperar a que el otoño decida hacer su entrada de verdad y nos traiga esa bajada de temperaturas que el campo y los paisajes de por aquí están pidiendo a gritos.


miércoles, 23 de septiembre de 2026

El Castillo de Feria y su villa: Una nueva mirada a vista de pájaro

Hace ya más de nueve años, en julio de 2017, publiqué en este blog una entrada dedicada al Castillo de Feria (podéis recordarla aquí). En aquella ocasión os mostraba las fotos que tomé durante una magnifica ruta senderista realizada a finales de 2016 con mi amigo Víctor. Subimos desde el río Guadajira hasta el Pico del Mirrio —en plena Sierra Vieja—, situándonos junto a su vértice geodésico a 811 m.s.n.m.

Aquellas fotografías tomadas desde el Pico del Mirrio, dada la altitud de la sierra frente a la colina sobre la que se alza el castillo (a unos 670 m.s.n.m.), parecían casi tomas aéreas. Nos permitían otear en la distancia no solo la villa y su fortaleza, sino también otros castillos del antiguo Señorío y tierras limítrofes como Salvatierra de los Barros o Burguillos del Cerro.


Feria y su Castillo, visto desde el pico del Mirrio (foto 29-12-2016)

Ayer tuve la oportunidad de volver a este histórico rincón de Badajoz, pero esta vez equipado con el dron para volar el entorno y capturar una perspectiva totalmente nueva y directa. Si en aquella jornada de 2016 oteábamos el horizonte desde las alturas de la sierra, ayer fue el turno del dron (*), elevándose sobre la cumbre para retratar con detalle la majestuosidad de la fortaleza y el caserío de Feria desde ángulos y perspectivas totalmente nuevos.


Vista de Feria y su Castillo desde la ctra. N-432

Vista del Castillo de Feria (utilizando zoom) desde la ctra. N-432

La mole del castillo, dominada por su imponente Torre del Homenaje de esquinas redondeadas (de 40 metros de altura), impresiona aún más cuando se observa en el espacio desde el aire. Resulta fácil comprender por qué los celtas situaron aquí el poblado de Seria, los romanos su castro, y más tarde los árabes en el siglo XI su alcazaba (Seridja), antes de que el primer Conde, Lorenzo II Suárez de Figueroa, ampliase las murallas en el siglo XV dando forma al impresionante recinto de 7.000 metros cuadrados que contemplamos hoy.

A continuación os dejo una selección de las fotografías aéreas tomadas ayer, donde podréis apreciar tanto los detalles arquitectónicos de la fortaleza como la belleza de la villa asentada a su falda y los dilatados horizontes que abarca esta vertiginosa atalaya extremeña.


Castillo de Feria




Al fondo Sierra Vieja, y el pico del Mirrio



Feria

Feria

Feria



Torre del Homenaje del Castillo






(*) Vuelo realizado el 22 de septiembre de 2026, comunicado previamente al Ministerio del Interior conforme a la normativa vigente (registro REGAGE26e00081210107)

martes, 22 de septiembre de 2026

Hinojales, durante la Guerra Civil: La historia del pueblo donde la concordia venció a la contienda

Volvemos a hacer una parada en Hinojales (Huelva), un rincón con encanto en pleno corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche del que ya os he hablado en varias ocasiones y que nunca deja de sorprender por su historia, su patrimonio y su gente. En esta ocasión nos reúne una fecha de enorme trascendencia histórica: este mes de septiembre de 2026 marca el 90º aniversario de la llegada de la Guerra Civil Española a Hinojales, cuyos acontecimientos convirtieron a este municipio serrano en un testimonio singular e inspirador de convivencia y respeto mutuo.

En este municipio no se registró ningún muerto por ninguno de los dos bandos ni durante el conflicto ni durante la posterior represión. En un periodo marcado por el enfrentamiento fratricida, sus autoridades y vecinos apostaron por la templanza, el diálogo y el amparo mutuo para evitar la tragedia. Para poner en valor este legado, el pueblo cuenta hoy con la Ruta de la Paz Civil.

Septiembre de 1936: La prueba de fuego y el contraste con otros pueblos de la Sierra

Como bien explica el historiador y profesor jubilado de la Universidad de Huelva Cristóbal García, la verdadera dimensión de lo ocurrido en Hinojales se comprende al analizar el contexto de su entorno comarcal. Al cumplirse ahora 90 años de la llegada de las tropas sublevadas al pueblo, ocurrida el 19 de septiembre de 1936, se evidencia la magnitud del "milagro" de Hinojales.

Mientras que en las semanas y meses posteriores a la entrada de las columnas militares en las poblaciones cercanas de la Sierra de Huelva la represión y la contienda se cobraron decenas de vidas, en Hinojales prevaleció el pacto implícito de convivencia que vecinos y autoridades habían labrado cuidadosamente durante el verano de 1936.

La investigación del profesor García subraya que esta historia no se apoya en una mera tradición oral o un recuerdo difuso, sino que está rigurosamente documentada en las actas capitulares y archivos oficiales de la época. En ellos quedó registrado cómo la corporación municipal, el secretario y los propios vecinos actuaron de forma unánime y consciente para frenar cualquier brote de violencia, salvaguardar las vidas humanas y proteger el patrimonio del pueblo.

Para quienes tengáis curiosidad por comprobar este legado documental, podéis consultar los documentos expuestos en  el Ayuntamiento, donde se incluyen las transcripciones de las actas históricas del verano de 1936 ---> https://www.hinojales.es/es/municipio/patrimonio/.detalle/Hinojales-espacio-de-paz/

A continuación, podéis visualizar la intervención completa de Cristóbal García, donde explica en detalle lo sucedido en el pueblo basándose en las fuentes primarias de la época: https://youtu.be/x2k5SkNrrLc?si=2yjBtlF1JaAAPuQu


Paneles para la memoria: Los siete hitos de la Ruta de la Paz


Ruta de la Paz - Hinojales


En recuerdo y homenaje a aquellos acontecimientos de tolerancia y cordura, se han instalado diversos paneles informativos por el casco urbano para guiar al visitante y recordar los hechos ocurridos en cada lugar. Aunque el plano general desglosa el itinerario en siete puntos, sobre el terreno nos encontramos con seis paneles informativos que marcan los escenarios clave del municipio:

  • 1 - Ayuntamiento de Hinojales: Punto de partida de la ruta donde se custodia la documentación oficial que testimonia y ratifica estos hechos históricos.


Ayuntamiento de Hinojales

  • 2 - Calle Cantarrana: Escenario de las obras de pavimentación impulsadas en julio de 1936 para dar empleo a los trabajadores y mantener la normalidad social frente a la incertidumbre.


Calle Cantarrana

  • 3 - Ayuntamiento Viejo: Salón de Plenos donde se aprobaron por unanimidad acuerdos para mantener la calma, distanciándose de la violencia, ocupaciones o incautaciones de bienes ocurridas en otros lugares.


Ayuntamiento Viejo

  • 4 - Casa del Sr. Secretario: Dedicada a Hipólito González Martín, secretario municipal que desempeñó una destacada labor mediadora para mantener la convivencia entre vecinos de distintas tendencias políticas.


Casa del Sr. Secretario

  • 5 - Iglesia Ntra. Sra. de Consolación: Templo en el que los vecinos organizaron rondas de vigilancia para proteger el patrimonio artístico y religioso. Asimismo, el pueblo amparó y refugió al párroco local, Don Narciso Espinosa de los Monteros, en un establo para garantizar su seguridad.


Iglesia Ntra. Sra. de Consolación

  • 6 - Calle y Casa del Sr. Alcalde: Espacio dedicado a Pedro Uceda Romero, alcalde republicano que lideró la corporación en aquellos momentos críticos. En el histórico pleno del 30 de julio de 1936, la corporación rechazó taxativamente el extremismo y la violencia, haciendo prevalecer la concordia local.


Casa del Sr. Alcalde


Rutas Teatralizadas: De la inauguración en 2025 a la consolidación en 2026.

A la instalación de los paneles informativos se ha sumado un paso más para revitalizar este patrimonio histórico: a partir de 2025 se han iniciado unas rutas teatralizadas que recrean sobre el propio terreno las decisiones y momentos vividos en 1936.

Esta iniciativa cultural y patrimonial ha contado con un amplio respaldo institucional y académico a través del proyecto EPITEC e iniciativas como Aves de la Sierra, impulsadas junto a la Universidad de Huelva e integradas en redes europeas vinculadas al Convenio de Faro del Consejo de Europa:

Inauguración (2 de agosto de 2025): Se presentó oficialmente la ruta en el SUM municipal con la proyección del documental El sonido de la paz, dirigido por el joven cineasta Antonio Triano García, e iniciando esta modalidad de visitas con el estreno de la ruta teatralizada a cargo del grupo Vestigia de Cortegana.


Año 2025


Segunda edición (14 de agosto de 2026): Coincidiendo con el año conmemorativo del 90º aniversario, Hinojales volvió a acoger una emotiva jornada con la proyección de la recreación histórica y la consolidación de la ruta teatralizada saliendo a las 21:30 h desde las puertas del Ayuntamiento.


Año 2026


Un itinerario imprescindible: Recorrer Hinojales a través de sus paneles informativos con códigos QR —o durante sus visitas teatralizadas— nos invita a reflexionar sobre la memoria desde el respeto y el entendimiento. Una lección escrita en sus calles que nos demuestra que, aun en los tiempos más difíciles, la empatía y el sentido de comunidad pueden prevalecer sobre la violencia.

Nota: Fotografías tomadas durante la visita a Hinojales el 20-09-2026.