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domingo, 1 de marzo de 2026

La Casa da História Judaica de Elvas: memoria de una comunidad influyente

En una reciente visita a Elvas, me acerqué por primera vez a visitar la Casa da História Judaica, un espacio inaugurado en 2017 que rinde homenaje a la memoria de una de las comunidades judías más influyentes de Portugal.

En la Edad Media, la comunidad judía de Elvas fue una de las más numerosas y activas de Portugal, llegando a representar cerca de una cuarta parte de la población de la ciudad. Su presencia se remonta al menos al siglo XIII, cuando Elvas, debido a su posición estratégica junto a la frontera con Castilla, se convirtió en un destacado centro comercial y cultural del Alentejo.

Tras la expulsión de los judíos de Castilla en 1492, el rey portugués Juan II ordenó establecer en Elvas uno de los puestos o peajes destinados a recibir y registrar a los sefardíes que huían de la Península Ibérica, lo que provocó un notable aumento de la población judía local. Este flujo convirtió a la ciudad en un lugar clave de acogida y tránsito hacia otras regiones portuguesas, e incluso hacia África del Norte o el Mediterráneo.

La Casa y su simbolismoLa actual Casa da História Judaica de Elvas rinde homenaje a esa influyente comunidad. Se encuentra en un edificio que en el siglo XVI fue transformado en la Carnicería Municipal (Açougue Público). Aunque no existen pruebas definitivas, los estudios arqueológicos y arquitectónicos apuntan a que este espacio pudo formar parte de la antigua sinagoga de la ciudad. De confirmarse esta hipótesis, se trataría de la mayor sinagoga conocida en Portugal, ya que la original habría ocupado el doble del espacio actual.

Ubicada en pleno corazón de la Judería Vieja, la conversión del edificio en matadero —especialmente dedicado al sacrificio de cerdos— pudo tener un carácter de humillación simbólica hacia los criptojudíos y cristianos nuevos, pues convertía en "impuro" un espacio sagrado según la tradición hebrea.







Elementos arquitectónicos y arqueológicosEn el interior destacan doce columnas, quizás alusivas a las Doce Tribus de Israel. En uno de los edificios contiguos se conserva un pequeño patio medieval con escalones de piedra, una ventana manuelina y los restos de una cisterna, probablemente utilizada en los baños rituales de purificación femenina (mikvá).







El recorrido museográfico ofrece una visión integral de la herencia judía en Elvas mediante paneles didácticos sobre la religión, las costumbres, las juderías y las familias más notorias. También se incluye la interpretación histórica del edificio y su proceso de rehabilitación patrimonial.



Los Cristianos nuevos de Elvas


Judíos/Cristianos nuevos ilustres de Elvas



Las pinturas murales decorativas

Las pinturas murales decorativas

La calle y el edificio del Matadero


Manifestaciones culturales y artísticas





Los judíos en Portugal y en el mundo:
entre la huida, la intolerancia y la persecución




Los Judíos en Elvas

Las Juderías de Elvas


Una pequeña sala arqueológica exhibe monedas y fragmentos cerámicos encontrados durante las excavaciones y obras de restauración, procedentes de distintas zonas de la antigua judería.





La comunidad judía de Elvas en contexto: La comunidad de Elvas formaba parte de la red de juderías del Alentejo, junto con Évora, Castelo de Vide, Marvão o Portalegre. En el siglo XV destacaban familias dedicadas al comercio, la medicina, la orfebrería y el préstamo, actividades fundamentales en la economía local. Con el decreto de conversión forzosa de 1496, muchos se convirtieron al cristianismo mientras mantenían en secreto sus costumbres y ritos, originando así un foco notable de criptojudaísmo que persistió durante generaciones, incluso bajo la vigilancia inquisitorial.

viernes, 27 de febrero de 2026

Igreja das Dominicas (Antiga Igreja dos Aflitos ou da Consolação) - Elvas

Iglesia de las Dominicas (antigua Iglesia de los Afligidos o de la Consolación) - Elvas

Hoy nos trasladamos hasta Elvas para descubrir una joya poco conocida de su patrimonio: la Igreja das Dominicas, también llamada Antiga Igreja dos Aflitos o da Consolação. Comparto en esta ocasión algunas imágenes y la historia de este precioso templo, que tuve la oportunidad de visitar por primera vez el 24 de marzo de 2012 (hace ya catorce años) y de nuevo muy recientemente, el 26 de febrero, reencontrándome con su singular belleza, tan especial como la recordaba.





El convento de las monjas Dominicas fue fundado en 1528 por las hermanas Maria do Rosário y Madalena da Cruz, bajo el patronazgo de Pero Esteves. Las obras de la iglesia comenzaron en 1543 y concluyeron en 1557, en el mismo lugar donde anteriormente se alzaba una iglesia templaria del siglo XIII, dedicada a Santa María Magdalena. El arquitecto principal fue Diogo de Torralva, quien imprimió al conjunto una clara traza renacentista.

Durante el siglo XVII, tanto la iglesia como el convento sufrieron diversas modificaciones. Tras la extinción de las órdenes religiosas en Portugal en 1834, el edificio quedó progresivamente abandonado hasta 1870, año del fallecimiento de la última monja. A finales del siglo XIX, en 1888, se decidió la demolición del convento, ya en ruinas, para construir en su lugar una escuela primaria y un cine-teatro. De todo el conjunto monástico, únicamente se conserva la magnífica iglesia.


Iglesia de las Dominicas

Puerta principal


Al fondo la iglesia vista desde el
Arco de Dr. Santa Clara 


La Iglesia de las Dominicas presenta una rara planta centralizada octogonal, probablemente heredera de la antigua iglesia templaria, y una decoración interior muy armoniosa, marcada por la pintura, la azulejería y la talla dorada. En el exterior destaca su portal renacentista, abierto en arco de medio punto hacia 1550, enmarcado por pilastras y rematado por un entablamento. Sobre el arco se esculpieron dos medallones con bustos masculinos y, en lo alto, un medallón con una cruz emparentada con la de la Orden de Avis, siguiendo el gusto del siglo XVI.


Detalle de la puerta principal

Planta general de la Iglesia

1- Confesionario
2- Coro Alto
3- Cepillo para las limosnas
4- Puerta principal
5- Revestimiento de azulejos
6- Púlpito
7- Capilla lateral dedicada a Sto. Tomás de Aquino
8- Pintura del Cordero Místico
9- Altar mayor
10- Capilla lateral  dedicada a la Virgen
11- Sepulturas nobles
12- Columnas pintadas con brutescos


El interior llama la atención por la originalidad de su diseño y por la exuberancia decorativa: paredes, bóvedas y cúpula están completamente revestidas de azulejos del siglo XVII, realizados en 1659, con motivos de lazos y rosas. El cimborrio, sostenido por ocho columnas de mármol de orden toscano, pintadas en el siglo XVI con grutescos, cintas y guirnaldas, refuerza la verticalidad del espacio. En lo alto, del lado de la capilla mayor, aparece una curiosa representación del Cordero Místico, parte de una policromía y dorados fechados en 1676 y encargados por la madre Soror Catarina de Sena, según indica una inscripción.

Las capillas laterales, abiertas en edículos y repletas de talla dorada del siglo XVII, están dedicadas —la de la izquierda— a la Virgen, y —la de la derecha— a Santo Tomás de Aquino. La capilla mayor, construida en 1552, conserva una cubierta de yeso decorada con motivos renacentistas y, en el centro, el escudo de armas de la familia Silva. La cúpula que cubre el altar mayor se divide en cinco lóbulos decorados en estuco con esfinges, aves estilizadas, escudos y otros elementos simbólicos.


Altar Mayor

Altar Mayor y Capillas laterales

En  el altar mayor, cubierta de yeso decorada con motivos 
renacentistas, y en el centro el escudo de armas de la familia Silva.
Arriba  representación del cordero Místico



Capilla lateral dedicada a la Virgen

Capilla lateral dedicada a Sto. Tomás de Aquino

El Cimborrio sostenido por columnas de mármol

Cimborrio

El Cimborrio sostenido por columnas de mármol

Coro alto, y columnas de mármol pintadas

Columna de mármol pintada con brutescos, cintas y guirnaldas


San Miguel

San Gabriel


El púlpito, situado junto a una de las columnas, es otra pieza destacada: está soportado por un único pilar de mármol y protegido por una barandilla de hierro forjado, obra portuguesa del siglo XVII.


Púlpito

Sepultura noble

Cepillo para  depositar limosnas



La iglesia está catalogada como Monumento Nacional por el decreto del 16 de junio de 1910 (Diário do Governo, 1.ª serie, n.º 136, de 23 de junio de 1910).