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jueves, 27 de agosto de 2026

Las gárgolas de la Ermita de Nuestra Señora de la Granada en Montemolín

Hace ya algún tiempo (en concreto desde mayo de 2023, cuando nos acercamos a descubrir las de la Iglesia Parroquial de Valencia del Ventoso) que no traía al blog una entrada dedicada a esos fascinantes guardianes de piedra que son las gárgolas. Hoy volvemos a poner la mirada en las alturas para fijarnos en tres de las cuatro gárgolas escultóricas que resisten el paso del tiempo en la Ermita de Nuestra Señora de la Granada, en Montemolín.

Pero antes de adentrarnos en los detalles de estas piezas concretas, conviene recordar qué son y qué sentido tienen estos singulares elementos arquitectónicos.

¿Qué es una gárgola y cuál era su función?

En esencia, una gárgola es la parte sobresaliente de un caño o canalón destinado a evacuar el agua de lluvia de las cubiertas y tejados. Su función técnica era fundamental: al expulsar el agua en finos chorros alejados del edificio, evitaban que esta resbalara por los muros de piedra, reduciendo la humedad y el paulatino deterioro de los paramentos.

Aunque nacieron con este propósito puramente práctico, durante la Edad Media —especialmente con el desarrollo del arte gótico— las gárgolas se convirtieron en un lienzo para la escultura popular y fantástica en iglesias y catedrales. Solían adornarse con figuras intencionadamente grotescas que representaban a hombres, animales, monstruos o demonios.

Esta tradición de tallar figuras fantásticas se mantuvo, aunque con menor desarrollo, en la arquitectura renacentista española e incluso en algunos templos barrocos.

Evolución, materiales y significado simbólico

  • Origen y formas: Las gárgolas más antiguas eran tallas toscas, limitadas casi siempre a cabezas o bustos de animales. Con el paso del tiempo y el avance de las técnicas constructivas, empezaron a apoyarse sobre ménsulas para sobresalir aún más del muro. Esto permitió a los canteros esculpir figuras con mayor esbeltez, dinamismo y detalle, dando vida a seres irreales, grotescos e híbridos.
  • Materiales y herramientas: Aunque se han documentado gárgolas hechas de madera, metal o cerámica, la piedra fue el material por excelencia. Se labraban minuciosamente con hachas, taladros, cinceles y buriles.
  • Simbología: El origen simbólico de estas figuras ha generado diversas teorías. Se ha dicho que actuaban como guardianes protectores del edificio destinados a amedrentar a los pecadores o a las fuerzas del mal; que representaban almas condenadas a las que se les prohibía la entrada al espacio sagrado; o incluso que encarnaban a demonios vencidos por la Iglesia y obligados a servir al templo. Por supuesto, no hay que olvidar su evidente valor estético y decorativo.

Iconografía: el universo figurativo del cantero

El repertorio iconográfico de las gárgolas es amplísimo y entronca directamente con la tradición de las monstruosidades del románico:

  • Animales reales: Destacan los leones y los perros, aunque también son habituales los machos cabríos y las águilas.
  • Seres mitológicos y fantásticos: Grifos, harpías, dragones, sirenas y demonios.
  • Híbridos e imaginación del artista: Abundan los cuadrúpedos con alas, los híbridos de animal con cabeza humana o viceversa, y figuras donde se exagera intencionadamente la fealdad mediante escamas, alas o la duplicación de miembros.
  • Gestos y expresividad: Muchas gárgolas aparecen gritando, sacando la lengua, introduciéndose las manos en la boca o agarrándose la garganta. En ocasiones exhiben rasgos sexuales alusivos al pecado de la lujuria o interactúan con figuras secundarias más pequeñas. Aunque el agua suele brotar por la boca, a veces se evacuaba por el ano o a través de objetos que portaba la propia figura.

El escenario: La Ermita de Nuestra Señora de la Granada (Montemolín)

Para entender el contexto de las gárgolas que hoy contemplamos, debemos conocer brevemente la historia del edificio que las alberga.

La actual Ermita de Nuestra Señora de la Granada fue, a lo largo de los siglos bajomedievales, la primigenia iglesia parroquial de Montemolín, dedicada a Santiago. Sin embargo, el crecimiento urbano de la población en dirección opuesta al templo, sumado quizás al mal estado de conservación de la fábrica a finales del siglo XV, llevó a las autoridades eclesiásticas a edificar un nuevo templo parroquial en el siglo XVI, quedando el antiguo edificio relegado de su función principal.

Nos encontramos ante un inmueble de notable interés arquitectónico en el que se aprecian diversas fases constructivas, remontándose la más antigua al siglo XIV. La volumetría que presenta en la actualidad difiere notablemente de la original debido a las numerosas reformas y adiciones sufridas a lo largo de los siglos.


Ermita de Ntra. Sra. de la Granada - Montemolín

Ermita de Ntra. Sra. de la Granada - Montemolín


Las gárgolas de la ermita

Tras este recorrido histórico y contextual, nos detenemos a analizar las verdaderas protagonistas de esta entrada: tres de las cuatro gárgolas escultóricas que adornan las alturas de la Ermita de la Granada.


Ermita de Ntra. Sra. de la Granada - Montemolín


1. La primera gárgola: el enigma zoomorfo

En la primera de las piezas nos encontramos ante una representación sugerente a la par que enigmática. La escultura actúa como soporte del propio caño de evacuación, revelando la silueta de una criatura de la que podemos atisbar un alargado cuello culminado en una cabeza de prominente hocico.

El nivel de erosión y las características de la propia talla impiden observar un mayor número de detalles anatómicos que permitan identificar con absoluta certeza de qué ser se trata, si bien su morfología apunta con claridad hacia una naturaleza zoomorfa.





2. La segunda gárgola: el rostro en el canalón

Se ubica sobre el tercer estribo o contrafuerte del templo. Este sector se exhibe coronado por un peculiar canalón de evacuación en el que, si prestamos atención a su parte baja e interior, descubriremos la faz cincelada de una criatura.

La talla muestra las facciones de un ser cuya morfología sugiere una clara naturaleza animal. A diferencia de las figuras exentas que sobresalen por completo del muro, este relieve esculpido directamente en la pieza pétrea aprovecha la propia estructura del canalón para integrar la representación iconográfica en el sistema de desagüe de la ermita.





3. La tercera gárgola: la mirada del cánido

La figura animal vuelve a ser la gran protagonista en la tercera gárgola escultórica. Se trata de una cabeza labrada con notable expresividad, en la que destacan sus ojos almendrados y unas orejas erguidas y puntiagudas. Por sus facciones, la escultura guarda una innegable semejanza con la fisonomía de un cánido, recurriendo al perro como guardián del espacio sagrado y receptor del agua de lluvia.





Un motivo para volver a Montemolín

La visita del pasado 25 de julio me dejó con ganas de más. Por un lado, me quedó pendiente fotografiar la cuarta gárgola escultórica de esta ermita, una excusa perfecta para planificar un pronto regreso a la localidad y completar así el inventario visual del templo.

Por otro lado, me guardo una asignatura pendiente: la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción. En el momento de la visita desconocía que este templo alberga una de las mayores colecciones de gárgolas de toda la provincia de Badajoz, un conjunto monumental de primer orden que en número solo es superado por las parroquias de Nuestra Señora de la Consolación de Azuaga y La Magdalena de Olivenza. Sin duda, un destino obligado para una próxima ruta fotográfica y patrimonial por la zona.

martes, 25 de agosto de 2026

Un viaje a Montemolín en el 225.º aniversario del héroe de la Armada: Martín Álvarez Galán

El pasado 25 de julio estuve en la localidad pacense de Montemolín y me acerqué a su casco urbano para contemplar el mural homenaje y el monolito dedicado a Martín Álvarez Galán, situado junto a la ermita de Nuestra Señora de la Granada. Una parada que cobra este año un significado especial al cumplirse el 225.º aniversario de su muerte (1801-2026).


Ermita de Ntra. Sra. de la Granada

Mural homenaje a Martin Álvarez Galán

Escudo de Montemolín

Emblema de la Infantería
de Marina

Mural homenaje a Martin Álvarez Galán


La trayectoria de este granadero de Marina es insólita:

  • De carretero a soldado: Nacido en 1766, creció escuchando los relatos bélicos de su abuelo. Con 14 años plantó cara a la partida del bandolero Bruno con dos piedras en la mano. Tras la muerte de sus padres y el desamor de María Gil, vendió sus enseres y marchó a Sevilla, donde fue persuadido para alistarse en la Marina creyendo enrolarse en los «Dragones del Viento».

  • Bautismo de fuego: Ingresó en 1790 y combatió en San Antioco y San Pedro, además de completar misiones en el Mediterráneo y América a bordo de buques como el Gallardo, el San Carlos o el Príncipe de Asturias.

  • Cabo San Vicente (1797): A bordo del San Nicolás de Bari, abordado por la tropa del Comodoro Nelson, Martín Álvarez rehusó rendir el pabellón. Solo en la toldilla, atravesó de un sablazo al sargento mayor Norris y peleó a mosquetazos hasta caer desmayado por sus heridas. Al darlo por muerto, los británicos se disponían a lanzarlo al mar amarrado a una bala de cañón, pero Nelson, admirado por su bravura, ordenó que lo envolvieran en la bandera que tan fieramente había defendido. Fue en ese instante cuando advirtieron que aún respiraba, evacuándolo de urgencia al hospital de Lagos (Portugal) para curarlo.

  • Reconocimiento y muerte: Tras aprender a leer y escribir en meses para ascender a cabo, se le concedió una pensión vitalicia por Decreto Real. Estando destinado en Brest a bordo del Concepción, una desafortunada caída por la escala le dañó un pulmón, derivando en tuberculosis. Falleció en el hospital de Brest el 23 de febrero de 1801, con 35 años.


Parque donde está ubicado el Monolito a Martin Álvarez Galán

Monolito dedicado a
Martin Álvarez Galán

Pie del Monolito


Un legado inmortal

El recuerdo de Martín Álvarez quedó sellado en la historia naval española. Por Real Orden de 1848 se dispuso que permanentemente un buque de la Armada llevara su nombre, una honra que ha perdurado a través de diferentes épocas y tipologías de navíos:

1 - Buques de la Armada Española «Martín Álvarez»:

  • Goleta «Dolorcitas» (1849-1850): De 7 cañones, primera unidad en ser nombrada Martín Álvarez; naufragó en la costa de Burdeos.
  • Falucho Guardacostas de 1.ª clase: Asignado a labores de vigilancia marítima.
  • Cañonero de hélice de 207 toneladas (1871-1876): Construido en La Habana para el servicio naval en Cuba.
  • Cañonero de hélice de 173 toneladas (1878-1882): Destinado al servicio en las Filipinas.
  • Buque de desembarco L-12 (1971-1995): Botado originalmente en EE. UU. en 1954 como USS Wexford County (LST-1168) y entregado a la Armada Española en San Diego (California) en 1971.

2 - Honores permanentes: Su nombre figuró de forma constante en la nómina de la 1.ª Compañía, 1.er Batallón del 1.er Regimiento.

3 - Reconocimiento del rival: En Gibraltar se colocó un cañón en su honor y su sable terminó expuesto en el Museo Naval de Londres.


Sable expuesto en el Museo
Naval de Londres (foto de aquí)


Contemplar el monolito en Montemolín, forjado con bronce de cañones donados por la Comandancia de Marina de San Fernando, nos recuerda la vigencia de tres principios universales: disciplina, honradez y valor.

Para saber más:

  • Si queréis profundizar en la hazaña de nuestro héroe desde la pluma de un maestro de la narrativa histórica, os recomiendo leer el artículo que Arturo Pérez-Reverte le dedicó en 2012: El sable y el granadero ---> aquí.

  • Hace unos años. El gran pintor Augusto Ferrer Dalmau, pintó un cuadro reflejando el momento donde Martín, sólo con su sable y su valor defiende la bandera frente a los ingleses que han abordado el barco. El cuadro se titula "Mi bandera". El Gobierno de Extremadura lo ha donado a la Infantería de Marina española. La obra refleja la gesta del granadero Martín Álvarez Galán.


óleo "Mi bandera", de Augusto Ferrer Dalmau
Museo Naval de Madrid

sábado, 22 de agosto de 2026

Diez años después: de la comedia de Calderón al Dístilo romano de Zalamea de la Serena

1. Introducción: El reencuentro Volver a Zalamea de la Serena diez años después tiene un sabor especial. Si en la primera visita (24-8-2016) el yacimiento tartésico de Cancho Roano fue el gran protagonista, esta vez el motivo principal ha sido sumergirse en el teatro clásico y presenciar la representación popular de El alcalde de Zalamea. Sin embargo, el paseo por el pueblo reserva una sorpresa monumental que merece su propia pausa: el Dístilo romano.


Centro de interpretación Cancho Roano (foto 2016)

Centro de interpretación Cancho Roano


Cartel XXXI edición (2026)
El Alcalde de Zalamea


Dístilo de Zalamea de la Serena


2. Una joya única en la Península Ibérica Ubicado en la Plaza de la Constitución, el Dístilo es un monumento conmemorativo funerario del siglo I d. C. (fechado en el año 102 d. C.). No es una pieza cualquiera:

  • Único en la Península: Es la única construcción de su tipología en tierras ibéricas y la más alta de su familia.

  • Medidas imponentes: Alcanza los 23,23 metros de altura.

  • Protección: Fue declarado Monumento Nacional en 1931.


A la izquierda el Dístilo, junto a la Iglesia Parroquial


3. De torre campanario a monumento exento

La historia reciente del Dístilo es casi tan fascinante como su origen antiguo:
  • Ubicación original: Nació fuera de los muros de la antigua ciudad romana de Iulipa.
  • Reutilización: Durante siglos sirvió como torre campanario de la Iglesia Parroquial.
  • La gran restauración (1961-1964): Los arquitectos José Menéndez Pidal y Antonio García Bellido iniciaron los trabajos para desacoplarlo y devolverle su fisonomía original como obra exenta.

4. ¿Cómo llegó un diseño sirio a la antigua Iulipa?

La tipología arquitectónica de este monumento viaja desde Delfos (Grecia) hasta Siria de la mano de Alejandro Magno. Pero, ¿Cómo terminó en Badajoz? El historiador Menéndez Pidal plantea dos hipótesis:

  1. La vía diplomática (El padre de Trajano): Pudo ser introducido a través del padre del emperador Trajano durante su consulado en Siria. Apoya esta teoría la epigrafía hallada junto al monumento (parte de la cual se conserva en la iglesia):

    “MAX. TRIB. PONT III COS.IIII MUNIC. IULIPENSE. D.D.D.”

    (“El municipio ilipense dedicó este monumento al emperador César Nerva Trajano, hijo del divino Nerva Germánico, Máximo Pontífice, en su tercera potestad tribunicia y cuarto consulado”).

  2. La vía comercial: A través de las rutas de los comerciantes sirios que se desplazaban a la zona para negociar.

5. Constructivamente está compuesto por:
  • Un Pódium de 1,37 metros de altura, apoyado directamente sobre la roca madre, y repartido en tres hileras de 0,45 metros.
  • Un Basamento de unos 6,34 metros de altura, compuesto a base de un orden apilastrado. Posee cuatro pilastras en los frontales y tres en los laterales.
  • Un Entablamento formado por un arquitrabe dividido en tres plantas de bandas y una cornisa que separa el arquitrabe del friso, no consta que tuviera decoración, encontrándose aquí la inscripción de Tongilia. Sobre el basamento se levantan dos basas desde donde parten dos columnas de fustes estriados con una altura de 10,40 metros, seguido por un atrio de coronación formado por un collarino y un capitel corintio. Toda la construcción está realizada en piedra de sillería granítica aparejadas en hileras horizontales de altura similar.

Dístilo de Zalamea (foto 2016)

Dístilo de Zalamea (foto 2016)

miércoles, 19 de agosto de 2026

Reconocimiento a la Virgen de Flores: ratificación de Alcaldesa Perpetua y Medalla Honorífica – Bodonal

El pasado 28 de julio recordábamos en este blog que, "tal día como hoy de hace 40 años, es decir, el 28 de julio de 1986, en sesión celebrada por el Ayuntamiento de Bodonal de la Sierra, se acordó por unanimidad conceder el título de Alcaldesa Mayor a Perpetuidad a la Santísima Virgen de Flores..". Con motivo de tan señalado aniversario, compartíamos entonces el artículo publicado previamente en la revista de San Isidro de mayo de 2026 (ver aquí).

Como emotiva continuación de aquella efeméride, el Ayuntamiento de Bodonal de la Sierra ha querido refrendar ese compromiso institucional y afectivo. El pasado 14 de agosto de 2026, el Ayuntamiento Pleno celebró una sesión para ratificar por unanimidad dicho nombramiento y conceder a nuestra Patrona la Medalla Honorífica de Alcaldesa.



La propuesta fue elevada al Pleno por la Sra. Alcaldesa Presidenta, D.ª Lourdes Linares Matito, movida por la gran devoción, cariño y respeto que el pueblo bonalejo profesa a su Patrona.

En dicha sesión plenaria, bajo la presidencia de la Alcaldesa D.ª Lourdes Linares Matito y con la presencia de los miembros de la Corporación Municipal —los concejales D. Juan Antonio Linares López, D.ª Marta Álvarez López, D.ª Luisa María Sobrino López, D. Francisco José Zambrano Gómez, D. José María Contreras Pérez, D.ª Rosalía Quintanilla Burgos, D.ª Raquel Cid Hernández y D.ª Noelia Chorro Barrera, actuando como Secretario D. José Carlos Pérez Cobos—, el Pleno del Ayuntamiento acordó por unanimidad:


  1. Ratificar, con motivo de los 40 años del nombramiento, el Título de Alcaldesa Perpetua concedido el 28 de julio de 1986 y, para conmemorar y ensalzar la admiración, devoción y colaboración de la institución municipal con la Santísima Virgen de Flores y su Hermandad, hacer entrega de la Medalla Honorífica de Alcaldesa.

  2. Comunicar el nombramiento a la Hermandad de la Santísima Virgen de Flores, emplazándola para el acto solemne celebrado el 15 de agosto de 2026 en la Iglesia Parroquial de San Blas, tras la misa de las 20:00 horas, donde se hizo entrega de la medalla y del diploma conmemorativo.

  3. Inscribir el título concedido en el Libro Registro de Honores y Distinciones del Ayuntamiento para que quede constancia perpetua de su entrega.



Medalla

Diploma conmemorativo


Cuarenta años después de aquel acuerdo de 1986 bajo la alcaldía de D. Juan Benito Linares Quintanilla y la solicitud del recordado mayordomo D. Evaristo Cebada Santos, Bodonal vuelve a revalidar unánimemente su compromiso con sus raíces, su fe y su historia viva.

Un gesto institucional y popular que demuestra que la devoción a nuestra Patrona sigue tan firme y unida como el primer día.

La joya oculta de Santa María Magdalena de Cala: 500 años de pintura mural

Hace ya seis años publiqué en el blog una entrada dedicada a mi visita a Cala y a su restaurado castillo (ver aquí). Sin embargo, aquel día me quedé con la espina clavada de no poder recorrer el interior de la Parroquia de Santa María Magdalena por encontrarme la puerta cerrada. Aun así, la visita no fue del todo en vano: colgados en sus muros exteriores lucían los carteles conmemorativos del 500 aniversario de sus pinturas murales (1521-2021), de los que dejé constancia con la cámara.



foto de 2021

Ha sido ayer cuando, al volver a Cala por otros motivos, he tenido por fin la oportunidad de cruzar sus puertas y contemplar el templo por dentro. Tras realizar la visita y repasar la documentación sobre el incalculable valor de su patrimonio, es momento de rendirle el homenaje que merece.

Ubicada en la comarca de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, la iglesia parroquial de Santa María Magdalena de Cala no solo es un referente de la arquitectura sacra de la zona, sino que en su presbiterio alberga una auténtica joya del arte renacentista extremeño-andaluz: sus espléndidas pinturas murales al temple.


Fachada principal



Fachada lateral

Interior

Arquitectura e impronta gótico-mudéjar

A pesar de las múltiples intervenciones y reformas sufridas con el paso de los siglos, el edificio ha conservado con firmeza su primitiva impronta gótico-mudéjar. El templo se articula en tres naves, destacando la central por ser notablemente más ancha que las laterales, divididas espacialmente por elegantes columnas toscanas de mármol.

Resulta de especial interés el último tramo de la nave, donde las columnas presentan unas singulares zapatas laterales dispuestas a modo de ménsulas. Según señalan los estudios arquitectónicos e históricos, la función original de estas ménsulas habría sido sostener un antiguo coro de madera, estructura hoy desafortunadamente desaparecida pero que deja tras de sí la huella de la evolución espacial del templo.



Un viaje en el tiempo: de la Edad Media al esplendor de 1521

Uno de los aspectos más deslumbrantes de la decoración pictórica del templo es la superposición de capas históricas. Bajo la majestuosa composición al temple que contempla el visitante moderno, los trabajos arqueológicos y de restauración sacaron a la luz restos aún más antiguos ejecutados al fresco, datados entre finales del siglo XIV y la primera mitad del siglo XV. Entre estos restos primitivos destaca una ventana mudéjar trebolada con motivos epigráficos y la representación simbólica del Evangelista San Mateo.

Sin embargo, el gran retablo pictórico mural que hoy adorna el ábside tiene una fecha de nacimiento muy precisa. Una valiosa inscripción en el friso inferior testimonia que la obra se concluyó el 18 de marzo de 1521, realizada por encargo de Pedro Lopes y su esposa. Esta efeméride conmemoró recientemente sus 500 años de historia, consolidándola como una pieza capital del patrimonio regional.


Pinturas murales

Claves del Programa Iconográfico
  • Estructura: Organizado minuciosamente en tres cuerpos y cinco calles verticales.

  • Eje Central: Presidido por la figura de Santa María Magdalena, titular de la parroquia.

  • Cuerpo Inferior: Dedicado a la representación de los Apóstoles, actuando como cimiento espiritual de la obra.

  • Cuerpos Superiores: Escenas evangélicas y pasajes inspirados en la Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine, culminando con el entierro, el éxtasis y la asunción de la santa.


Cinco siglos de ocultación y rescate

La historia del retablo de Cala es también una crónica de ocultamiento y redescubrimiento. Hacia el año 1528, apenas siete años después de haber sido finalizadas las pinturas murales, la instalación de un gran retablo de madera sobre la cabecera del templo cubrió por completo el fresco. Durante casi cinco siglos, las pinturas permanecieron resguardadas de la luz y del paso del tiempo, en un letargo que, paradójicamente, garantizó su conservación.

No fue hasta el año 2002 cuando, en el marco de una ambiciosa intervención de restauración, se procedió al traslado del retablo de madera para sacar de nuevo a la luz este conjunto pictórico. El hallazgo confirmó la magnitud de la obra: se trata del único retablo gótico mural prácticamente completo en toda Andalucía.


A la derecha pinturas murales, A la izquierda retablo de
 madera que durante 500 años ocultó las pinturas murales


Pinturas murales

Retablo de madera



Sta. Ángela de la Cruz

S. Francisco de Asís





San Roque - Patrón de Cala

Ntra. Sra. del Carmen


S. José con el niño Jesús


Una visita obligada en la comarca

Cala y su parroquia representan ese patrimonio rural cercano que guarda sorpresas monumentales. Para cualquier aficionado a la fotografía, la historia y el arte sacro, la parroquia de Santa María Magdalena no es solo una parada en el camino, sino una lección viva de historia recuperada del olvido.