El pasado 15 de julio, regresé a las inmediaciones del pantano de Valuengo. Aproveché las últimas horas de la tarde, cuando la luz dorada baña los restos mineros y crea contrastes únicos, para dirigirme a un punto clave de nuestra historia industrial: los restos de la mina Santa Justa. Aunque a menudo imaginamos estos lugares como reliquias sumergidas, la realidad es que el horno de tostación y el embarcadero de mineral se alzan hoy como centinelas a la orilla del agua, desafiando la erosión y el paso del tiempo.
| Pantano de Valuengo |
| Mina Santa Justa |
| Embarcadero de mineral y horno de tostación |
El paisaje a última hora
Las fotografías que capturé ayer reflejan bien la calma de la zona. Con la luz baja, el agua y las laderas crean un entorno muy especial donde la antigua actividad minera se funde con la naturaleza. Es un paraje que invita a la contemplación y permite ver de otra forma lo que queda de la mina.
La mirada desde el cielo
He sobrevolado la zona con el dron, y la perspectiva aérea es reveladora. Desde las alturas, lo que a pie de tierra —donde ya he capturado numerosas imágenes en mis visitas anteriores— parece un conjunto de ruinas inconexas, se transforma en un plano técnico perfectamente estructurado. Las imágenes captadas me han permitido apreciar, con una claridad inédita, la disposición del horno junto al pilar que en su día sirvió de apoyo a la plataforma de carga.
| Horno de tostación, y pilar de apoyo de la plataforma de carga |
| Embarcadero de mineral y Horno de tostación |
El Horno de Tostación: Datos técnicos
Este horno de cuba para tostación de pirita, instalado en 1908 por The Ardila Iron Ore Cº Ltd., es una pieza singular de nuestra arqueología industrial. Para aquellos lectores interesados en profundizar, he dedicado una serie de tres artículos exhaustivos a esta temática: la Parte I sobre la creación de la Sociedad [enlace aquí], la Parte II centrada específicamente en las minas del Coto San Guillermo (Santa Justa y San Guillermo) [enlace aquí]y la Parte III, donde analicé la compleja obra de ingeniería que supuso el tranvía aéreo —conocido popularmente en Fregenal como "los calderos"— para transportar el mineral hasta la estación de ferrocarril [enlace aquí].
Las especificaciones técnicas del horno nos dan cuenta de la ambición del proyecto:
Capacidad: Diseñado para un proceso continuo de 250 toneladas de mineral, añadiendo un 3% de hulla inglesa.
Dimensiones: 6 metros de diámetro en la base y una altura aproximada de 12 metros, con un perfil casi cilíndrico y un ligero apuntamiento.
Construcción: Realizado en piedra y cemento, destaca especialmente por su forro interior de ladrillos refractarios, que aún se conserva en buen estado y sin presencia de escoriales.
Funcionamiento: Disponía de tres puertas en la base para la retirada de matas y cenizas, además de aberturas intermedias para regular el tiro. La carga del mineral se realizaba mediante una tolva con cierre situada en la boca superior.
A pesar de este despliegue técnico para combatir el "emborrascamiento" de pirita (que alcanzaba hasta el 4% en la mena), la realidad superó a la teoría: los resultados no cumplieron las expectativas y, para 1914, el horno ya estaba abandonado.
| Mina Sta. Justa - Horno de tostación de menas emborrascadas |
| Horno de tostación de menas emborrascadas |
| Apoyo de la plataforma de carga junto al horno |
| Interior del horno |
| Interior del horno, forrado de ladrillos refractarios |
El rastro de una vida cotidiana
Más allá del horno, el dron nos devuelve la escala del poblado. Se distinguen con nitidez las hileras de los cuarteles de los trabajadores, la escuela y la cantina, organizadas con una disciplina que contrasta con el entorno natural que hoy las envuelve. Contemplando estas estructuras desde el aire, uno no puede evitar pensar en los 215 operarios que en 1912 extraían mineral bajo un ritmo frenético, un trajín que hoy solo se escucha en el silencio de las orillas del Valuengo.
Pasear por allí ayer, y ver cómo estas ruinas se reflejan en el pantano, es un ejercicio de memoria. Aquel "Coto Minero San Guillermo" fue un motor económico que unió esta tierra con Fregenal y Huelva a través de 17 kilómetros de cable aéreo, popularmente conocido en Fregenal como "los calderos". Hoy, ese sistema de transporte ha desaparecido, pero los ecos de aquella actividad industrial siguen presentes en cada piedra, recordándonos que este patrimonio es una parte fundamental de nuestra identidad regional.
| Corta de la mina |
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| Vista aérea de las labores e instalaciones (Fuente: Estudio del patrimonio minero de Extremadura) |
| Cantina |
| Casa de la dirección |
| Fragua-taller (izquierda) y Oficinas (derecha) |
| Muelle de carga y horno |
| Muelle de carga |





















