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lunes, 13 de octubre de 2025

Los frescos del claustro de la catedral de Toledo

He visitado la Catedral de Toledo en varias ocasiones, pero fue en mi última visita, el pasado 28 de septiembre, cuando reparé por primera vez en los frescos que decoran las paredes del Claustro, los cuales me recordaron a los que había visto en el Monasterio de Guadalupe (ver aquí).

Se trata de un conjunto de lienzos en los que Francisco Bayeu y Mariano Salvador Maella, dos de los más destacados pintores del neoclasicismo español, representaron a finales del siglo XVIII diversas escenas de la vida y milagros de los santos toledanos.

Agradezco a D. Manuel Martínez (http://manuelblasmartinezmapes.blogspot.com/) me haya permitido utilizar en mi publicación el texto que acompaña las imágenes, así como las fotografías 1 y 2 de esta entrada. El resto de las fotografías fueron tomadas por mí durante la visita.

El título y atribución de estas pinturas es el siguiente:

El martirio el Santo Niño de La Guardia, de Francisco Bayeu

La pintura representa el rapto del niño Cristóbal, parroquiano de San Andrés y su crucifixión por los judíos raptores en el vecino pueblo de La Guardia, cercano a Toledo. Al lado izquierdo de la puerta, se ve a dos hombres tocados con turbante y sombrero que se llevan por la fuerza al niño que se resiste. A la derecha, el niño está clavado en la cruz, mientras un hombre que lleva en la boca un cuchillo desciende por una escalera y otro hombre que esta de pie le observa o parece conversar con el anterior.


La prisión de San Eugenio, de Francisco Bayeu

Representa el prendimiento tumultuoso del Arzobispo electo de Toledo, San Eugenio. Delante de una cerca o tapia almenada, tras la cual se divisa la copa de los árboles, el santo, con sobrepelliz, exhorta a un grupo de cristianos que salen maniatados hacia el martirio por una puerta a la izquierda del fresco. Tres hombres parecen burlarse de sus exhortaciones. Algunos más con el mismo o parecido atuendo aparecen a la derecha, dos de ellos sentados en piedras en primer término con dos niños y un perro. Arriba, ángeles con palmas y coronas


La predicación de San Eugenio, de Francisco Bayéu

En la predicación de San Eugenio, primer arzobispo de Toledo. Aparece el santo sobre una escalinata, delante de un edificio de composición clásica, en una especie de ágora o plaza pública predicando a los fieles que figuran repartidos por el lienzo en distintas posiciones y formas. A la izquierda, un hombre de espaldas en actitud de conversar con otro que está semioculto y dos mujeres con niños; en el centro, un enfermo con su acompañante; a la derecha, otra mujer con niño y detrás del santo varios personajes más que escuchan atentos sus palabras. Fondo de árboles e iglesia y arriba en el cielo ángeles y querubines que revolotean alrededor del Espíritu Santo cuyos destellos iluminan la cabeza del venerable prelado.


El martirio de San Eugenio, de Francisco Bayéu

En lo alto de un balcón, sobre una gradería, aparece sentado el pretor romano, revestido de púrpura, al que acompañan dos lictores y un viejo que lleva cubierta la cabeza con un manto verde. El santo, de blanco, se halla cogido por uno de los verdugos mientras el otro levanta la espada para decapitarle. Dos soldados contemplan la escena. Abajo, a la derecha, dos personajes, uno sentado con turbante y otro de pie que señala al santo. A la izquierda, dos mujeres, una de espaldas y otra sentada, las dos con niños, y varios personajes más, uno sujetando un caballo, presencian la escena con horror.


La aparición de San Dionisio a Hercoldo, de Francisco Bayéu

La aparición de San Dionisio Aeropagita, arzobispo de París al devoto Hercoldo. Éste se halla a la derecha, recostado en el lecho, una magnífica cama dorada con pabellones y accesorios de mucho lujo, elevada sobre una escalinata donde también hay pintada un ánfora. Sobre una nube que aparece sostenida por ángeles se le aparece entre sueños San Dionisio para decirle donde está el cuerpo de San Eugenio, que le mandase recoger y le diera adecuada sepultura. En la gloria, ángeles y querubines. A la izquierda del cuadro se divisa, por entre un enrejado o balcón, el lago Mercasio y el cuerpo de San Eulogio flotando sobre sus aguas.

Traslado de las reliquias de San Eugenio, de Francisco Bayéu

Representa el momento en que la procesión que lleva las reliquias en una artística urna que despide resplandores de gloria, entra en Toledo por la puerta de Bisagra. Históricamente esta traslación tuvo lugar en el año 1565 y está bien documentada. Entre los caballeros que portan las andas, todos en traje de corte, se reconoce fácilmente al Rey Felipe II que es la figura que ocupa el puesto principal o sea a la derecha de los dos que van llevando las andas. Junto a él marchan sus sobrinos Rodolfo, quién luego sería emperador de Austria y Ernesto, archiduque de Austria, hijos ambos del emperador Maximiliano II. Delante de la urna, acólitos con roqueta y dos obispos. A la izquierda otro obispo con cirio y un niño que es el infortunado príncipe Carlos, también con vela. En primer término, a la derecha, varios personajes, entre ellos mujeres con niños que contemplan el paso de la procesión. Arriba, querubines y ángeles, uno de mayor tamaño, con un incensario dorado quemando perfumes por encima de la santa reliquia.


La caridad de Santa Casilda, de Francisco Bayéu

Santa Casilda, hija del rey moro de Toledo Al-Mamum o Almenón. La escena está dividida en dos alturas, al objeto de respetar la puerta que se abre en este paño- figurando otros tantos pisos de la morada del monarca, separados por la escalera que une el palacio con las mazmorras en las que están encerrados los esclavos cristianos. En un descanso de la escalera se encuentra la santa con sus doncellas en actitud de alargar un pan de los que lleva en su canastillo a uno de los cautivos que trepa sobre otro para alcanzarlo, mientras otro, mayor, implora sentado y otros más e pie dirigen la vista hacia la santa. A la izquierda, otros cautivos sentados y dos de pie debajo de la escalera. Desde palacio, dos personajes con turbante contemplan la escena. Arriba, ángeles volando.


La delación de Santa Casilda, de Francisco Bayéu

También esta escena aparece dividida en dos pisos. En el superior que figura una galería del palacio, Santa Casilda, junto a su aya, muestra a su padre, al que acompañan los delatores, las rosas en las que milagrosamente se han convertido los panes que llevaba para los cautivos. El rey se toca con turbante, lo mismo que los personajes situados a la izquierda en diversos planos. Nótese –observa Parro- la rabia del delator que se oculta detrás del grupo, apretando los dientes y los puños de ira por el chasco que acaba de llevarse. A la derecha, edificio con pórtico, columnas y galería. En el piso inferior, los subterráneos del palacio de Almenón, “alumbrados triste y débilmente por un farol que cuelga de la bóveda y atestados de infelices cautivos que unos en cepos, otros encadenados y en diferentes posiciones los demás, presentan todos en sus fisonomías la pesadumbre que les abruma”. Arriba, como es costumbre, gloria con ángeles y querubines volando.


La muerte de Santa Casilda, de Francisco Bayéu

La muerte de Santa Casilda, acaecida, según la leyenda, en un desierto al que se retiró, cercano a Burgos. A la izquierda, la santa, sentada en la hierba, expira en brazos de dos hermosos ángeles mientras otros vuelan alrededor y uno mayor porta la corona y la palma. Más arriba, Jesucristo, en toda su gloria, sobre nubes y rodeado también de ángeles, sale al encuentro de la santa.


Pinturas de la portada de la capilla de San Blas,
 por Francisco Bayéu

A ambos lados de la puerta, San Julián y San Ildefonso, los dos revestidos de pontifical. Más arriba la Gloria con el Espíritu Santo rodeado de querubines.


Santa Leocadia ante el pretor, de Mariano Maella.

Representa a Santa Leocadia ante el Pretor Daciano. Este situado a la derecha del espectador en una silla curul, sobre un plinto circular con relieves, rodeado de soldados, increpa a la santa quien, está en el centro sujeta por un soldado en actitud modesta pero llena de energía y dispuesta a repeler las órdenes que recibe para que ofrezca incienso a una estatua de oro bronce dorado de Júpiter que tiene enfrente colocada sobre un gran pedestal mientras un sacerdote le invita imperiosamente al culto pagano para el que está dispuesto el ceremonial. Fondo de arco y ángeles entre nubes que llevan los símbolos del martirio.

jueves, 18 de julio de 2024

La cabeza de piedra, y la torre inclinada - curiosidades de la Catedral de Zamora

Ayer publiqué en el blog una curiosidad vista con motivo de mi visita a la Catedral de Burgos (ver aquí), y hoy trataremos sobre un par de curiosidades que pueden verse en la Catedral de Zamora.

La Catedral de Zamora, famosa por su cimborrio de origen bizantino y por albergar en su interior muestras de arte realizadas en los siglos XV y XVI, esconde además algunas curiosidades, como la cabeza petrificada de un ladrón, y la inclinación de la torre del Salvador.

Seguidamente podéis ver unas fotos e información sobre estas curiosidades, obtenidas con motivo de mi visita a Zamora el pasado 7-7


Catedral de Zamora

interior de la cúpula


La cabeza de piedra

Empezamos por la portada de la fachada Sur de la Catedral, en la denominada puerta del Obispo. Aquí, prestamos atención y buscamos la Cabeza de Piedra.

Una leyenda popular afirma que este enigmático busto recuerda a un príncipe omeya, el fanático Ibn al-Qitt, cuya cabeza estuvo colgada por orden del rey Alfonso III a las puertas de la ciudad tras su derrota en la célebre batalla conocida como “Jornada del Foso” o “Día de Zamora”, acaecida en julio de 901; según otra, representa al ladrón Diego de Alvarado, que entró en el interior del templo para sustraer el dinero destinado a la fábrica, aún en obras.

Sin embargo, cuando quiso salir por la ventana, ésta se estrechó y le aprisionó la cabeza. Un maestro cantero ordenó separar el cuerpo con un hacha y dejar allí la cabeza como escarmiento. La cabeza, con el paso del tiempo, se petrificó, aterrando a todos cuantos se acercaban a verla.


Puerta del Obispo, Catedral de Zamora

La cabeza de piedra, en la puerta del Obispo



La torre de la Catedral

La torre del Salvador cuenta con 45 metros de altura y se construyó a lo largo del siglo XIII, y presenta un ángulo de inclinación visible a simple vista. Aunque el estilo es románico. El campanario de la torre posee una amplia planta y es de construcción algo posterior.

Otra curiosidad está relacionada con una de sus campanas, la denominada de los Afanes, de la que se dice que es capaz de cumplir los deseos de aquellos que la escuchen sonar en determinadas fechas. Muchos han experimentado sucesos inexplicables tras realizar sus peticiones a la campana de los Afanes, lo que ha contribuido a su fama y misterio.


Torre del Salvador - Catedral de Zamora


miércoles, 17 de julio de 2024

El Papamoscas y Martinillos, una curiosidad en la Catedral de Burgos

Hablar de la Catedral de Burgos, nos llevaría días, y de la lectura de cualquier publicación sobre la amplia bibliografía existente, podemos decir que se trata sin lugar a dudas de un Monumento excepcional, por lo que no vamos e entrar a comentar sobre los tesoros arquitectónicos, escultóricos y pictóricos de la misma.


Catedral de Burgos

En la entrada de hoy vamos a comentar sobre una de las muchas curiosidades existentes en dicha Catedral, en concreto El Papamoscas, y su acompañante Martinillos, que pude ver durante mi reciente visita a dicha Catedral

El Papamoscas es un autómata que se encuentra en el interior de la catedral de Burgos que todas las horas en punto abre la boca al tiempo que mueve su brazo derecho para accionar el badajo de una campana.

El Papamoscas está situado en lo alto de la nave mayor, en el ventanal sobre el triforio a unos 15 metros de altura, en el primer tramo de los pies de la basílica. Se trata de una figura de medio cuerpo que se asoma sobre la esfera de un reloj. Viste al estilo cortesano con una casaca encarnada con cinturón y con los cuellos, bocamangas y hombreras de color verde. Los rasgos de su rostro son mefistofélicos y muestra una partitura en su mano derecha. Con esta misma mano empuña la cadena del badajo de una campana. Cada hora en punto se acciona un mecanismo que mueve el brazo que provoca los campanazos. La mejor hora para ver en marcha al autómata es, lógicamente, las doce del mediodía, cuando da doce golpes y abre y cierra doce veces la boca.



Ubicación del Papamoscas


Está documentada la presencia de relojes en la catedral desde la época medieval. La imagen actual data del siglo XVIII, cuando se sustituyó al viejo autómata del siglo XVI.

A la izquierda del Papamoscas, a menor altura y de menor tamaño, se sitúa en un balconcillo otro autómata llamado Martinillo o Martinillos​ que se encarga de señalar los cuartos. En este caso, mueve ambos brazos y acciona sendas campanas que le flanquean. Cada cuarto de hora está señalado por dos campanadas, más agudas que las del Papamoscas.


El Papamoscas, y Martinillos

A la izquierda El Papamoscas, a la derecha Martinillos


El llamativo funcionamiento del Papamoscas ha inspirado coplillas y canciones populares como la siguiente:

El Papamoscas soy yo

y el Papamoscas me llamo,

este nombre me pusieron

hace ya quinientos años.

Desde esta ojiva elevada

contemplo la gente loca

que corre apresurada

para verme abrir la boca.

Y que contentos me miran

sin cansarse de esperar;

a los listos y los tontos

los engaño de verdad.

Porque no es el Papamoscas

el que solo hace la fiesta,

también los que estáis abajo

y tenéis la boca abierta


El Papamoscas y la literatura

Este muñeco es muy célebre y aparece en numerosas obras, especialmente en los diarios de viajes o las memorias de los viajeros que visitaban Burgos. Entre otros autores, hablan del Papamoscas Edmondo de Amicis,​ Victor Hugo,​ o Benito Pérez Galdós, quien declaró su predilección por este autómata:

"No me avergüenzo de decir que jamás, en mis frecuentes visitas, perdí el encanto inocente de ver funcionar el infantil artificio del Papamoscas"

Galdós lo cita además en sus novelas Napoleón en Chamartín y Fortunata y Jacinta. Otras alusiones literarias aparecen en las memorias de María Cruz Ebro​ o de Paul Naschy,​ en los cuentos de Ignacio Galaz o en la comedia Contigo, pan y cebolla de Manuel Eduardo de Gorostiza.

Seguidamente podéis ver un video que grabé el 5-7 a las 12 del mediodía




Para más información:
  • La leyenda del ‘Papamoscas’ de la Catedral de Burgos ---> aquí
  • El eminente autómata de la catedral de Burgos: el Papamoscas ---> aquí

sábado, 17 de febrero de 2024

Torre de la Catedral de Badajoz

Con este mismo titulo "Torre de la Catedral de Badajoz" ya publicamos una entrada en el blog con fecha 24-10-2010, en el que describíamos las características principales de esta torre, con fotos, e información adicional de las cuatro gárgolas que rematan las esquinas superiores de la misma (ver aquí).

Hoy volvemos a tratar sobre la Torre de la Catedral, a raíz de mi visita el pasado 15-2 con motivo de los recientes trabajos de musealización de la misma, y la posibilidad de subir hasta el campanario (desde 27 de Octubre 2023), cuando se visita la Catedral o el Museo.


Torre de la Catedral de Badajoz



"Un símbolo con secretos" es el nombre elegido para los dos tipos de visitas que hay. El primero consta de una explicación del templo y de la torre y tiene un precio de cinco euros (cuatro con la entrada reducida para mayores de 65, menores de 18 y otras excepciones). El segundo recorrerá el Museo de la Catedral, el claustro, el templo y la propia torre, y cuesta ocho euros (seis con entrada reducida)





La torre de la Catedral fue construida en la primera mitad del siglo XVI (su construcción finalizó en 1544) y desde entonces ha sido uno de los elementos más simbólicos de Badajoz. Su reloj y sus campanas marcaban el ritmo de la vida religiosa y civil de la ciudad, gracias a la discreta figura del campanero que vivía en ella.

La ultima fase de la construcción de la torre fue dirigida por el maestro de cantería Gaspar Méndez, al que también se le debe la Puerta de Palmas de la ciudad. El se encargó de la maquinaria y de las estructuras necesarias para subir los materiales siendo tanta la complejidad en instalar los "ingenios", casi año y medio, que en la propia obra.


Recreación construcción de la torre

Niveles de la torre


En el exterior destaca la presencia de ventanas de diferentes estilos, sobresaliendo la plateresca. Llama la atención, a pie de calle, un gran llamador que servía para avisar de cualquier necesidad al campanero o a quien estuviese en el interior, lo que era posible puesto que hasta 1862 la acera estuvo bastante elevada.


Llamador a pie de calle


Los 41 metros de altura que separan el templo del campanario se recorren subiendo 142 escalones. En el vano del primer cuerpo (de los 4 que se compone) se encuentra la capilla bautismal. Cuarenta y siete escalones más arriba se encuentra una zona, en la que estaba la casa del campanero. Ascendiendo otros cuarenta y siete escalones podemos ver el mecanismo del último reloj mecánico de la catedral, instalado en 1892. Finalmente, tras los últimos 48 escalones accederemos al cuerpo de campanas desde donde se pueden contemplar unas magnificas vistas de la ciudad


Capilla Bautismal situada en el vano de la torre

Primer tramo de escaleras


Estas escaleras nos conducen a un primer piso, que se corresponde con el segundo cuerpo exterior, y que integra lo que fuera la vivienda del campanero.

La casa del campanero: El campanero era un oficio remunerado (encargado de mantener a punto el reloj y de realizar los toques de campana). En la catedral de Badajoz, como en otras muchas, se le dotó de una casa en la propia torre. Hasta aquí llegaban las cuerdas que permitían que realizara algunos toques sin necesidad de subir al campanario.


Una de las sogas en la casa del campanero


La casa tenia las siguientes estancias: Sala de estar, dormitorio principal, distribuidor, dormitorio secundario, huecos junto a las ventanas y lugar hasta el que se bajaban las pesas del reloj. La cocina y el aseo se añadieron en una construcción aneja a la torre sobre la cubierta del templo y en la actualidad han desaparecido.


Ilustración en 3d, a partir del plano,
de las estancias de la casa del campanero


Los trabajos de musealización presentan un espacio cubierto de paneles explicativos en los que se puede apreciar cómo era la vida del encargado de marcar el ritmo de Badajoz. Estos se pueden leer, además de en castellano, en portugués e inglés en un claro guiño al turismo. Si bien las puertas han desaparecido -se encontraban en mal estado-, las estancias se mantienen con los techos originales. En este cuerpo de la torre también se hace un homenaje a Daniel Perera González, último campanero del templo pacense, cuyo hijo ha facilitado información y fotos.

Daniel Perera González fue el último campanero de la Catedral de Badajoz, y residió en la casa de la torre, junto a su esposa y su hijo, durante 21 años (desde 1949 hasta 1970).


El último campanero


En el segundo piso, tercer cuerpo exterior, está la maquinaria del reloj. En el se instaló el primer reloj mecánico de la ciudad en 1544 y hasta aquí había que subir para dar cuerda o subir las pesas que permitían su funcionamiento.




En este espacio se puede contemplar el último reloj mecánico que se instaló en 1892 fabricado por el relojero francés Paul Odobey. El campanero debía dar cuerda al reloj dos veces a la semana subiendo una pesa de 160 kilos a una altura de más de 10 metros.


El reloj de Odobey

El reloj de Odobey (partes)

El reloj de Odobey





Pesa del reloj

Pesa del reloj

 
El CampanarioLa joya de la corona llega tras subir al tercer piso, cuarto cuerpo exterior. Las campanas, majestuosas, cada una con su nombre, enmarcan una vista de 360 grados de Badajoz. El detalle final lo ponen los nidos de cernícalo primilla, habitante ilustre de este campanario, que anida en la torre entre febrero y junio.

El campanario de esta catedral no tiene cubierta, está formado por dobles arcos de medio punto, más uno de campanil en cada frente, y cuenta con nueve campanas, siete de uso litúrgico, y dos más para los toques del reloj.

La torre se encuentra coronada por pináculos y almenas con cazoletas de barro vidriado que se utilizaban para las luminarias que se encendían en la ciudad en fechas señaladas, como pudieran ser las vísperas de fiestas

Los nombres de las campanas surgen de sus inscripciones. En ellas se pide a Dios, por intercesión de un santo o de María, que proteja a la ciudad de todo mal (tormentas, riadas, guerras, epidemias....). Cada toque es como una oración dirigida a Dios. En la campana más antigua, llamada Santa Cruz, la protección es más explicita: "Esta es la Cruz del Señor. huid los enemigos..."

El viernes Santo las campanas enmudecían, en su lugar se tocaban las matracas de campanario, unos tremendos artilugios cuya función era silenciar a los fieles, simbolizando el dolor por la muerte de Cristo.

Veamos las campanas una por una:

En el muro sur, la de Santa María del Pilar, de 82 cm. de diámetro y 319 kg. Refundida en 1957 siendo fundidor Villanueva Sáez. Inscripción: "SANTA MARIA DEL PILAR ORA PRO NOBIS", y la imagen de un crucifijo.


Campana Sta. María del Pilar



En este mismo muro, la campana de los cuartos, de 80 cm. de diámetro y 296 kg. De 1761. Mantiene el mazo externo de golpeo aunque sin uso. Su finalidad es tocar los cuartos del reloj. Inscripción: "IHSUS MARIA ET JOSEPH ANNO 1761", e imágenes de Santa Barbara y Cruz.


Campana de los cuartos



En el muro oeste se encuentra la campana de las horas, de 114 cm. de diámetro y 858 kg.. De 1901 siendo su fundidor Villanueva Sáez. Su finalidad es tocar las horas del reloj. La campana presenta numerosos defectos de fundición, que dificultan e incluso impiden la lectura correcta. El uso de latín clásico y de abreviaturas aumenta aún más la dificultad de la transcripción.

Inscripción probable traducida del latín: "INICIADO EL SIGLO XX Y HABIENDO TRANSCURRIDO MAS DE LA MITAD DE FEBRERO , EL DIA 20 DEL AÑO 1901 . EL CABILDO DE LA CATEDRAL PACENSE  DEDICÓ ESTA CAMPANA A JESUCRISTO REDENTOR. A DIOS OMNIPOTENTE EL CREADOR ", y la imagen de una cruz.


Campana de las horas


La más grande de todas es la que se halla también en el muro oeste, la de San Juan Bautista 2, que tiene un diámetro de 168 cm. y un peso aproximado de 2.745 kg., refundida en 1893 por Villanueva Linares. Inscripción: "DEDICADA A SAN JUAN BAUTISTA, AÑO 1893" En la parte inferior explicita quien fue el fundidor, el obispo y el deán del momento. Posible imagen de Santa Teresa y cruz con ángeles en la parte opuesta.

Curiosidad: La campana está dedicada a un santo sin solicitar su mediación o protección y en su interior se aprecian marcas que podrían ser de disparos.


Campana San Juan Bautista 2


La más antigua de todas es la de Santa Cruz, situada en el muro norte, que tiene un diámetro de 143 cm. y un peso aproximado de 1.693 kg., y el fundidor fue Juan de la Bárcena en 1549. Tiene incorporada la siguiente inscripción: "ECCE CRUCEM DOMINI, FUGITE PARTES, ADVERSE, VINCITLEO DE TRIBU IUDA, RADIX DAVID, ALLELUYA. AÑO DE MDXLIX". (Esta en la cruz del señor, huid los enemigos. Vence el león de la tribu de Judá, de la estirpe de David. Aleluya...). Imagen de cruz y anagrama "ihs", rodeado de cuatro anagramas coronados "MS".


Campana Santa Cruz


La más alta es la del esquilón, situada en el muro norte, de 70 cm. de diámetro y 199 kg. De 1793. Inscripción: "IHS MARIA Y JPH AÑO DE 1793", e imagen de una cruz. Tiene por curiosidad que el yugo de madera decorado, al que está unida la campana por sus asas, muestra que es la única campana que mantiene su forma de instalación original. En el resto se serraron las asas para atornillar yugos de hierro en 1957.


Ubicación en la torre del esquilón

Esquilón


En el muro norte, la de San Juan Macías, de 112 cm. de diámetro y 813 kg., refundida en 1975, siendo su fundidor Manclús. Inscripción: Cita defectuosa que en latín se traduciría: "NO HA SURGIDO ENTRE LOS NACIDOS DE MUJER UNO MAYOR QUE JUAN EL BAUTISTA, QUE PREPARO EL CAMINO DEL SEÑOR EN EL DESIERTO" En la parte inferior: "SAN JUAN MACIAS RUEGA POR NOSOTROS / REFUNDIDA AÑO SANTO DE 1975".

Curiosidades: La campana San Juan Macías nació al refundir otra gótica, posiblemente de 1563, dedicada a San Juan Bautista. De ahí la alusión al Bautista en la inscripción latina. La llamaron San Juan Macías porque ese mismo año fue canonizado el dominico nacido en Ribera del Fresno, tras el reconocimiento por parte de la iglesia del famoso "milagro del arroz" ocurrido en Olivenza en 1949.

En el muro este se encuentra la dedicada a San Juan Bautista 1, de 88 cm. de diámetro y 395 kg., refundida en 1850 por Villanueva Sáez. Inscripción: "SAN IVAN BAVTISTA ORA PRO NOBIS CATEDRAL DE BADAJOZ AÑO 1850", e imágenes de cruz y custodia.


Campanas de San Juan Macías (izquierda) y
 San Juan Bautista 1 (derecha)


También en el muro este se encuentra la de San Juan de Ribera, de 73 cm. de diámetro y 225 kg., de 1975, siendo fundidor Manclús. Inscripción: "SAN JUAN DE RIBERA RUEGA POR NOSOTROS", e imagen de un santo no identificado.


Campana San Juan de Ribera


Otras imágenes desde el campanario


Panel en el lado sur de la torre
1 - Iglesia de San Andrés
2 - Capilla Cristo del Claustro
3 - Plaza de toros
4 - Primera ubicación del Seminario San Atón
5 - Iglesia Jesús Obrero
6 - Palacio de Congresos

Vista desde el lado sur de la torre

Campana Sta. María del Pilar (lado sur)

Vista desde el lado sur de la torre

Campana de los cuartos (lado sur)

Panel en el muro oeste
1 - Antiguo Hospital Provincial
2 - Teatro López de Ayala
3 - Iglesia de San Juan Bautista
4 - Torre "Simago"
5 - Hospital de la antigua Piedad
6 - Palacio de la Diputación de Badajoz
7 - Arzobispado de Mérida-Badajoz
8 - Edificio Siglo XXI
9 - Puente Real
10- Elvas (Portugal)

Campana de las horas (lado oeste)

Campanas San Juan Macías y
San Juan Bautista 1

Panel en el muro norte de la Torre, junto a campana San Juan Macías
1 - Convento de las Adoratrices
2 - Jardines de la Alcazaba
3 - Museo Arqueológico Provincial
4 - Antiguo Convento de Santa Catalina
5 - Torre Santa María
6 - Ayuntamiento
7 - Biblioteca de Extremadura
8 - Iglesia de la Concepción
9 - Torre de Espantaperros
10- Jardines de la Galera
11 - Chimenea antigua fabrica de hielo
12 - Antiguo Convento de Trinitarias
13 - Baluarte defensivo San Pedro


Vista desde el muro norte de la torre

Vista desde el muro norte de la torre

Panel en el muro este de la torre, junto a campana San Juan Bautista 1
1 - Puerta de Palmas
2 - Río Guadiana
3 - Puente de Palmas
4 - Casa Álvarez Buiza
5 - Edificio La Giralda
6 - Ermita de la Soledad
7 - Antiguo edificio Las Tres campanas
8 - Puente de la Autonomía
9 - Iglesia de San Agustín
10- Fuerte de San Cristóbal


Vista desde el muro este de la torre

Vista desde el muro este de la torre

Vista desde el muro este de la torre

Interior del campanario


Más información sobre las campanas de la torre de la Catedral de Badajoz ---> aquí