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viernes, 30 de julio de 2021

Gordolobo (Verbascum sinuatum), "la planta que llora"

El pasado 24-7 publiqué en el blog una entrada titulada "Hierba de San Juan (Hypericum perforatum), una planta con una historia mágica" (ver aquí), y en cuya entrada citaba indirectamente otra planta denominada popularmente "gordolobo".

Sobre esta planta me habló mi amigo Victor, durante un paseo a finales de Junio en los alrededores de Badajoz (Cañada Real de Sancha Brava), destacando que popularmente se le conoce como "la planta que llora".




Nombres vernáculos: Acigustre, acigutre, acilutre, alcigutre, amargos, barbasco dos herbolarios, bordolobo, candelera, cenicero, escobón, flor de la vergüenza, gordolobo, gordolobo sinuado, gordolobo cenicero, guardolobo, hierba de las maldiciones, mastrarzos, mata de las maldiciones, probayerno, probayernos, romanza, tienta yernos, tientayernos, toba, torcías, tripo, verbasco, verbasco ondeado, verbasco sinuado.

Etimología:
  • Verbascum: nombre genérico que deriva del vocablo latino Barbascum (barba), refiriéndose a la vellosidad que cubre la planta.
  • sinuatum: epíteto latino que significa "con filo ondulado".

El gordolobo como planta medicinal es ideal para aliviar varias enfermedades respiratorias, tales como tos, gripe o bronquitis, así como inflamaciones de garganta o resfriados.

Su uso es muy antiguo y coincide con el actual en su aplicación para problemas respiratorios administrando un cocimiento de las flores y las hojas, que se endulza con miel de abeja y se toma muy caliente, preferentemente por las noches.

Cabe mencionar que en el siglo XVI, Francisco Hernández relató que se puede utilizar como antirreumático, antitusígeno, bronquitis, emoliente, dolor de garganta y para los humores flemáticos.

También cabe destacar que esta planta herbácea produce diminutas cápsulas que en su interior en cierran multitud de semillas marrones que ya en la Antigua Grecia y Roma se utilizaban en todo tipo de remedios naturales.

Curiosidades: Nos cuenta Pío Font Quer en su Dioscórides renovado: «Esta especie, se llama en Valenciano, ploranera y ressentida, equivalentes al de flor de la vergüenza, y, tal vez al de tienta yernos, por cuanto, poco después de golpearle el tallo, van desprendiéndose sus flores abiertas, una a una, como si resistiéndose de los golpes que le propinaron, la planta se pusiera a llorar y a soltar lágrimas».

Seguidamente podéis ver unas fotos de esta planta tomadas en el dia de hoy, en las cercanías de Cabez la Vaca.





sábado, 24 de julio de 2021

Hierba de San Juan (Hypericum perforatum), una planta con una historia mágica

Hace poco tiempo, mi amigo Victor me enseño y explicó la curiosidad de una planta llamada "gordolobo" (Verbascum thapsus), de la cual hablaremos otro día.

Debido a mi ignorancia, hoy pensaba que estaba frente a varias plantas de "gordolobo", pero unos amigos me dijeron se trataba de la Hierba de San Juan.

La Hierba de San Juan (Hypericum perforatum) es una planta herbácea de la familia de las hipericaceae, que crece de forma silvestre, al borde de los caminos y en ambientes secos y soleados. Las hojas son ovales y presentan lo que a primera vista parecen numerosos agujeritos oscuros, pero que en realidad son las glándulas que contienen aceite esencial y que se presentan traslúcidas a la luz. Florece a partir de mayo con flores de un brillante color amarillo oro.





Los nombres comunes: era conocida en la Edad Media como “Fuga demonum” (ahuyenta demonios) y traducido al italiano y al francés como scazzia diavoli, o chassediable respectivamente. Recibe también múltiples nombres comunes que vemos repetidos en los distintos idiomas y que derivan de: su nombre botánico (hipérico, perico, pericó); de la morfología de sus hojas (perforada, foradada, etc.), de sus usos (hierba de las heridas, hierba militar, herba de cop)… El nombre más universal es el de Hierba de San Juan, utilizado en prácticamente todos los idiomas, y que hace alusión al tiempo de su recogida, que tiene tradición en ritos mágicos pero que coincide con el tiempo en que la planta florece y contiene mayor cantidad de aceite esencial y otros principios activos.

La tradición del hipérico es muy antigua y ya Hipócrates cita su uso como analgésico y contra la ansiedad, así como Plino el Viejo (siglo I d.C.) y Galeno. Además, en la edad antigua se creía que incluso su aroma alejaba a los malos espíritus, por lo que cuando en una ciudad se desencadenaba una epidemia, sus habitantes quemaban ramas de hipérico como sahumerio o las colgaban en los dinteles de las puertas como protección. Dioscórides, a propósito del hipérico, hace también referencia a su poder para ahuyentar a los demonios, “porque los quema y los transforma en trigo”.

Aunque desde finales del siglo XVIII el uso del hipérico queda prácticamente limitado al uso tópico para el tratamiento de heridas, por su acción antiséptica y cicatrizante, o en infusión mezclada con otras plantas de acción sedante para el alivio de estados nerviosos, a mediados del siglo XX la investigación científica vuelve a centrarse en su acción beneficiosa sobre los estados de ánimo decaído.

En los últimos 20 años se han realizado numerosos estudios clínicos que avalan su utilidad en el tratamiento de los estados de ánimo bajo, decaimiento, ansiedad, depresión, terrores nocturnos y trastornos neurovegetativos asociados a la menopausia.

En uso externo, sobre la piel, los preparados a base de hipérico también son eficaces para el tratamiento de pequeñas heridas, quemaduras leves o escoceduras.
Fuente: Mapfre Salud

En Bodonal, desde muy antiguo se ha utilizado el aceite de hipérico o pericó para curar heridas en animales, y también a personas, debido a sus propiedades antiinflamatorias, antisépticas, antibacterianas y cicatrizantes, ya que ayuda a sanar rozaduras, heridas, ampollas, golpes o descamaciones.

Como preparar aceite de hipérico (para uso externo):
  • Poner en un tarro ramas con flores, frescas (recién recogidas) y cortadas a trozos.
  • Cubrir con aceite (de almendras dulces, oliva, etc.)
  • Dejar macerar “a sol y sereno” durante 40 días.
  • Decantar y guardar en frascos opacos, al abrigo de la luz y del calor.

Seguidamente podéis ver unas fotos de esta planta, que ya no está en su apogeo, tomadas en el dia de hoy.