Conocidas en algunos lugares como norias de tiro o norias de sangre. Es
una máquina compuesta básicamente de dos grandes ruedas, una horizontal
que movida por un animal, transmite su giro a otra vertical instalada
sobre la boca del pozo, la cual lleva aparejada una cuerda circular con
vasijas adosadas que cuelga hasta el fondo del pozo y que con el girar
de la rueda eleva el agua hasta la superficie.
Sobre su origen se han barajado diversas procedencias (Egipto, Mesopotamia, China, India, Grecia) pero lo que parece estar claro es que la noria de sangre no se comprende sin que previamente haya existido la mecánica helenística. La mecánica griega en el siglo III a.C. poseía ya las bases teóricas y técnicas para construir este tipo de aparatos con ruedas hidráulicas dentadas, además de tener experiencia en el uso de la tracción animal para mover artilugios.
Seguidamente podéis ver una bonita noria, bien conservada, cuya existencia me dio a conocer el amigo Antonio Alvarez. Está situada en el arroyo grande, muy cerca de la población, en la salida del pueblo por la zona de las Pilitas, zona que visité a finales de Diciembre pasado.
| camino desde las Pilitas al arroyo grande (jC 30-12-2016) |
| llegando al arroyo grande (jC 30-12-2016) |
| la Noria vista desde el camino de acceso al arroyo grande (jC 30-12-2016) |
| la Noria vista desde el arroyo grande (jC 30-12-2016) |
| burro fotografiado en Bodonal (jC 30-10-2011) |
El Burro y la Noria
Dando vueltas en la noria
se encontraba un viejo burro
lamentándose del curro
sin tener escapatoria,
pues sólo sabia hacer eso
que otra cosa nunca hizo,
incluso rizaba el rizo
trabajando con exceso.
Pero un día pasó otro rucio
y al verle en el malacate
le dijo: qué disparate
estar tan cansado y sucio;
despídete de tus amos,
ponte tu mejor albarda,
si sabes dónde se guarda
y los dos juntos nos vamos
que he visto en televisión
a un burro y un caballero,
aquel llamado "Platero"
y a éste llaman Juan Ramón
y no sabes tú la fama
que ha adquirido el tal borrico,
que lo imagino tan rico
que hasta dormirá en la cama;
Incluso tendrá dinero
para comprar lo que quiera
y una buena compañera
para un vivir placentero.
Y con tales alicientes
que escuchaba en esta historia
a aquel burro de la noria
se le alargaron los dientes
Y ya se veía feliz
en medio de mucha gente,
como un Príncipe Valiente
al lado de alguna actriz.
Pero un palo de su dueño
le hizo pegar un gran salto,
llevándose un sobresalto
al despertar de su sueño
Cristino Vidal Bevanente
