Si en la primera parte me acerqué a la rivera de Hinojales desde el lado de Hinojales (ver
aquí), en esta segunda visita
he querido completar la visión del lugar recorriéndolo desde Cañaveral de León. Se trata de un sendero lineal de casi cuatro kilómetros, de dificultad baja, que discurre por un paisaje de dehesa, riberas y antiguas vías pecuarias, con la Colada de las Tablas como uno de sus tramos más destacados.
Desde Cañaveral, el camino avanza entre encinas, pastos y muros de piedra, en un entorno muy ligado a la tradición ganadera y al uso histórico del territorio. Poco a poco, el paisaje se va cerrando y la presencia del agua se hace más evidente, hasta llegar a la rivera de Hinojales, donde el cauce aparece entre juncos, adelfas y vegetación de ribera.
Este tramo ofrece una perspectiva distinta a la de Hinojales: más abierta al campo y a la dehesa al principio, más recogida y húmeda al acercarse al cauce. Así, la rivera se entiende mejor como un espacio vivo, compartido por ambos municipios y unido por caminos antiguos que todavía hoy conservan su encanto.
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| Casa de la Dehesa |
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| Sierra de la Moraleja (568 metros) |
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| Sierra de Hinojales (700 metros) |
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| Sierra de Hinojales |
Imágenes tomadas con el dron
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| Sierra de Hinojales |
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