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domingo, 16 de agosto de 2026

El Menhir de la Pepina y su entorno en la cuenca del río Ardila

1. Introducción y el regreso al monumento

Han pasado justo ahora 10 años desde que me acerqué por primera vez a documentar parte del fascinante mapa megalítico que salpica la cuenca del río Ardila. El pasado 13 de agosto he vuelto al paraje de La Pepina, en el término municipal de Fregenal de la Sierra, pero esta vez con una perspectiva diferente: además de la cámara a pie de campo, he volado el dron para ver el menhir desde el cielo y relacionarlo con su entorno.


Menhir de la Pepina


A escasos metros de la desembocadura del arroyo Pedruégano en el río Ardila, el territorio esconde un patrimonio de primer orden donde el menhir convive con los vestigios defensivos y habitacionales de época romana.


Desembocadura del Pedruégano en el río Ardila



2. Un gigante megalítico con protección BIC

El protagonista indiscutible de este paraje es el Menhir de la Pepina. Este monolito forma parte del conjunto megalítico de la cuenca del Ardila, cuya relevancia patrimonial e histórica quedó blindada mediante el Decreto 16/2020, de 11 de marzo, por el que se le declaró Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Zona Arqueológica.

Entre los seis ejemplares protegidos por este decreto —junto a los de La Palanca del Moro, El Rábano, Tres Términos, El Lagarto y Fuente de Abajo— destaca el Menhir de La Pepina, situado en término frexnense.

Tal como recoge la descripción oficial del decreto:

  • Ubicación estratégica: Se localiza en la finca «La Pepina», al pie de la ladera sur del cerro Mocael (459 m), sobre un terreno llano a unos 400 metros de altitud, con una suave inclinación hacia el este por donde discurre el arroyo Pedruégano antes de entregar sus aguas al Ardila.


Cerro Mocael

  • Morfología: Se trata de un gran bloque de granito de unos 1,65 metros de altura visible, hincado en la tierra y conservado en posición vertical, muy probablemente en su emplazamiento original dentro de una zona rica en afloramientos graníticos.

  • Dominio del paisaje: Su posición no es fortuita; disfruta de un amplio dominio visual hacia el sur y el este, un rasgo característico de estos menhires que combinaban un uso ritual o territorial con el control de las vías fluviales y de paso.


Contemplarlo a ras de suelo impresiona por la rotundidad del bloque. Sin embargo, al elevar la mirada con la cámara del dron, la perspectiva aérea cobra una dimensión fascinante: se hace evidente la lógica espacial del valle, la proximidad del agua y cómo este monolito domina el horizonte del Pedruégano y el Ardila.


Menhir de La Pepina






Menhir de la Pepina



Otro posible menhir enterrado junto al de la Pepina




3. Un paisaje superpuesto: Del Cantamento a la villa de Las Navas

Lo que hace verdaderamente singular a La Pepina es que la historia no se detuvo en el Neolítico o el Calcolítico. Volar sobre este entorno es sobrevolar una zona donde se superponen épocas:


  • El Cantamento de la Pepina: A muy corta distancia del menhir se ubica un relevante poblado fortificado (castro) de la Segunda Edad del Hierro que continuó activo durante la transición a la Roma republicana. Las investigaciones en la zona han puesto de relieve la presencia de altares rupestres con recortes escuadrados en la roca y abundantes materiales de importación itálica, vinculando el lugar con momentos convulsos como las Guerras Sertorianas.

  • Sillares, La Bastranca y la villa de Las Navas: El entorno de La Bastranca añade otra capa histórica al conjunto. La presencia de sillares, bloques de granito trabajados y estructuras dispersas indica una transformación del lugar en época romana, aunque la interpretación concreta de estos restos debe hacerse con cautela. El propio Decreto 16/2020 menciona, en las inmediaciones del menhir, materiales graníticos trabajados y una estructura formada por piezas reutilizadas. Asimismo, plantea la posibilidad de que esta estructura esté relacionada con una villa romana y sugiere una posible conexión con la construcción romana de Las Navas, situada justo al otro lado del arroyo Pedruégano.


4. La huella humana: Onomástica y epigrafía en el territorio de Nertobriga

Esa presencia romana en el entorno del Ardila cuenta también con el respaldo de la investigación epigráfica. Al consultar el Atlas Digital de Onomástica y Epigrafía del Suroeste Peninsular (ADOPIA) —una herramienta académica que catalogó nombres personales documentados en inscripciones y los vinculó a yacimientos, zonas modernas y territorios cívicos romanos—, la ficha de La Bastranca / Nertobriga Concordia Iulia recoge interesantes registros onomásticos:

  • Camurius / Camuria: Gentilicio de la gens romana Camuria (registrado en el catálogo territorial).

  • Primulus / Primula: Un cognomen o apodo habitual en la época.

  • Venerius / Veneria: Nombre propio de estirpe romana documentado en el área.

Conviene actuar con la prudencia que exige la arqueología: la inclusión de estos registros en la base de datos no implica necesariamente que cada una de estas estelas o inscripciones fuera desenterrada al pie del menhir o en el patio del cortijo, sino que forman parte del corpus epigráfico adscrito al territorium de Nertobriga en esta zona de Fregenal.

Sin embargo, rastrear estos nombres en las fuentes nos permite ponerle "cara" e identidad a la población romana que transitó, administró o habitó la comarca del Ardila hace dos milenios.

5. El Ardila como frontera entre dos provincias romanas

Para comprender la trascendencia de este enclave no basta con mirar a Fregenal; hay que alzar la vista hacia la vecina Valencia del Ventoso, a tan solo 4,5 Km. de La Pepina. En el propio escudo municipal de esta localidad figura la inscripción “TERMINUS AUGUSTALIS FINIS EMERITENSIUM”. ---ver mi publicación del blog de Enero 2019 sobre este tema ---> aquí


Escudo Heráldico de Valencia del Ventoso

Inscripción romana encontrada en los Altos de Solaparra

Esta leyenda remite al mojón de término hallado en los Altos de Solaparra (hoy custodiado en el Museo Arqueológico de Badajoz), que señalaba el límite del ager de Emerita Augusta. Es decir: mientras La Pepina y La Bastranca formaban parte del territorium de Nertobriga en la provincia Baetica, a escasos minutos de distancia se entraba de lleno en el dominio de Mérida, en la provincia Lusitania. Una auténtica frontera provincial romana trazada sobre la misma geografía que hoy recorremos.

Para más información:

  • DOE nº 152 de 29-5-2020 Decreto 16/2020, de 11 de marzo, por el que se declara bien de interés cultural los Menhires de la cuenca del Ardila en los términos municipales de Valencia del Ventoso y Fregenal de la Sierra (Badajoz), con la categoría de zona arqueológica ---> aquí
  • Mis publicaciones del blog sobre los Menhires de la cuenca del Ardila en término de Fregenal y Valencia del Ventoso: (Agosto 2016) Menhires del Rábano, La Pepina, del Lagarto, y de la Fuente de Abajo ---.> aquí /  (Septiembre 2016)  Menhir de La Palanca del Moro ---> aquí  y  Menhir de los Tres Términos ---> aquí.

martes, 15 de agosto de 2023

Menhires y Peñas Fálicas "La Piedra del Herrero" - Segura de León

Como continuación a lo publicado en una entrada del blog del pasado dia 12-8 titulada: Peña trono "Silla de Don Pepe Alba" - Segura de León (ver aquí) traemos hoy, fotos e información de otra de las piedras situadas en el término de Segura de León, catalogada dentro de la publicación "Berrocales Sagrados de Extremadura", en el apartado de Menhires y Peñas Fálicas.

Se trata de la denominada "Pierra del Herrero" también conocida por "Parraio", que se encuentra agrupada en el apartado de Menhires y Peñas Fálicas.

Menhires y Peñas Fálicas: Al analizar hace años José María Domínguez Moreno los ritos de fecundidad en Extremadura, señalaba que “a lo largo de los tiempos nos encontramos que el hecho de procrear ha sido una constante preocupación y un poderoso deseo en todas las sociedades” y añadía que “para la mujer extremeña nada hay tan penoso ni constituye mayor infamia que el que se la tache de estéril, jarra y machúa”. Esta evidencia es propia de todos los pueblos y culturas, pues la supervivencia como especie en todo ser vivo depende de su fecundidad. Este hecho contrasta con la aparente ausencia de datos sobre ritos de fecundidad asociados a un elemento tan característico como son las peñas sacras y en especial los menhires, monumentos que generalmente han tenido un simbolismo fálico, muy a menudo asociado a ritos de fecundidad. La visión de los ritos relacionados con la fecundidad en Extremadura del citado artículo no recoge ningún rito relacionado con peñas y aún sorprende más que tampoco haya tradiciones, leyendas o ritos que siempre acompañan a estos monumentos en el imaginario popular.

El menhir, como es bien sabido, es el nombre dado en bretón a una peña alargada (men, “piedra”; hir, “larga”) hincada verticalmente, denominación que ha pasado a ser popular. Suelen ser rocas naturales, en ocasiones ligeramente trabajadas o semipulidas. Es, sin duda, la forma más sencilla de monumento megalítico y, probablemente, la que tiene una distribución más universal, aunque su significado pueda variar de unas culturas a otras.

Junto a estos menhires hay que valorar algunas peñas naturales de forma fálica que tienen especial interés, pues en tiempos prehistóricos debieron equipararse a los menhires y quizás fueran el origen de estos, ya que son igualmente objeto de ritos de fertilidad
Fuente: Berrocales sagrados de Extremadura - Origenes de la relación popular de la hispania céltica.

Menhir de la Pepina I (Fregenal de la Sierra)

Una posible peña de simbolismo fálico puede ser La Piedra del Herrero, también denominada El Parraio (*), de impresionante aspecto con sus 10 m de altura, situada en medio de una planicie en un bosque de alcornoques al pie de la Sierra de la Martela, en Segura de León, que ha sido calificada de auténtico “menhir natural” por su forma fálica.Fuente: Berrocales sagrados de Extremadura - Origenes de la relación popular de la hispania céltica.

(*) Conocida como la Piedra del Herrero, y cartografiada como Pavo Rayo, el término podría considerarse un sugerente derivado de "pararrayo" pero, en verdad, debe hacer referencia al Padre García Borrallo, sacerdote segureño del siglo XVIII (el Pa Borrayo, sic: R. Caso Amador, 1991: El caballo del Padre Borrallo, Rev. Fiestas del Cristo de la Reja, 11-13). Fuente: articulo de Luis Berrocal y Andrés Oyola: "Una dedicación a Júpiter en la Beturia: Los yacimientos de las Casas del Sejo (Segura de León-Badajoz)"

Seguidamente podéis ver unas fotos tomadas el pasado 18-6 con motivo de mi visita junto al amigo Francisco Aguilar a esta piedra, que como hemos dicho, se encuadraría en la categoría de Menhires y Peñas Fálicas, dentro de la publicación comentada..









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Menhires de la cuenca del rio Ardila, cercanos a nuestra zona