Hace ya seis años publiqué en el blog una entrada dedicada a mi visita a Cala y a su restaurado castillo (ver aquí). Sin embargo, aquel día me quedé con la espina clavada de no poder recorrer el interior de la Parroquia de Santa María Magdalena por encontrarme la puerta cerrada. Aun así, la visita no fue del todo en vano: colgados en sus muros exteriores lucían los carteles conmemorativos del 500 aniversario de sus pinturas murales (1521-2021), de los que dejé constancia con la cámara.
| foto de 2021 |
Ha sido ayer cuando, al volver a Cala por otros motivos, he tenido por fin la oportunidad de cruzar sus puertas y contemplar el templo por dentro. Tras realizar la visita y repasar la documentación sobre el incalculable valor de su patrimonio, es momento de rendirle el homenaje que merece.
Ubicada en la comarca de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, la iglesia parroquial de Santa María Magdalena de Cala no solo es un referente de la arquitectura sacra de la zona, sino que en su presbiterio alberga una auténtica joya del arte renacentista extremeño-andaluz: sus espléndidas pinturas murales al temple.
| Fachada principal |
![]() |
| Fachada lateral |
![]() |
| Interior |
Arquitectura e impronta gótico-mudéjar
A pesar de las múltiples intervenciones y reformas sufridas con el paso de los siglos, el edificio ha conservado con firmeza su primitiva impronta gótico-mudéjar. El templo se articula en tres naves, destacando la central por ser notablemente más ancha que las laterales, divididas espacialmente por elegantes columnas toscanas de mármol.
Resulta de especial interés el último tramo de la nave, donde las columnas presentan unas singulares zapatas laterales dispuestas a modo de ménsulas. Según señalan los estudios arquitectónicos e históricos, la función original de estas ménsulas habría sido sostener un antiguo coro de madera, estructura hoy desafortunadamente desaparecida pero que deja tras de sí la huella de la evolución espacial del templo.
Un viaje en el tiempo: de la Edad Media al esplendor de 1521
Estructura: Organizado minuciosamente en tres cuerpos y cinco calles verticales.
Eje Central: Presidido por la figura de Santa María Magdalena, titular de la parroquia.
Cuerpo Inferior: Dedicado a la representación de los Apóstoles, actuando como cimiento espiritual de la obra.
Cuerpos Superiores: Escenas evangélicas y pasajes inspirados en la Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine, culminando con el entierro, el éxtasis y la asunción de la santa.
La historia del retablo de Cala es también una crónica de ocultamiento y redescubrimiento. Hacia el año 1528, apenas siete años después de haber sido finalizadas las pinturas murales, la instalación de un gran retablo de madera sobre la cabecera del templo cubrió por completo el fresco. Durante casi cinco siglos, las pinturas permanecieron resguardadas de la luz y del paso del tiempo, en un letargo que, paradójicamente, garantizó su conservación.
No fue hasta el año 2002 cuando, en el marco de una ambiciosa intervención de restauración, se procedió al traslado del retablo de madera para sacar de nuevo a la luz este conjunto pictórico. El hallazgo confirmó la magnitud de la obra: se trata del único retablo gótico mural prácticamente completo en toda Andalucía.
![]() |
| A la derecha pinturas murales, A la izquierda retablo de madera que durante 500 años ocultó las pinturas murales |
![]() |
| Pinturas murales |
![]() |
| Retablo de madera |
![]() |
| Sta. Ángela de la Cruz |
![]() |
| S. Francisco de Asís |
![]() |
| San Roque - Patrón de Cala |
![]() |
| Ntra. Sra. del Carmen |
![]() |
| S. José con el niño Jesús |
Una visita obligada en la comarca
Cala y su parroquia representan ese patrimonio rural cercano que guarda sorpresas monumentales. Para cualquier aficionado a la fotografía, la historia y el arte sacro, la parroquia de Santa María Magdalena no es solo una parada en el camino, sino una lección viva de historia recuperada del olvido.
























No hay comentarios:
Publicar un comentario