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jueves, 8 de octubre de 2026

Bodonal en la conquista de Ronda (1485): 25 peones, un documento y una visita

A propósito de mi reciente publicación sobre Los Auroreros de Ronda y el eco de La Tambora de Bodonal, (ver aquí) mi paso por la ciudad de Ronda (Málaga) no fue solo un recorrido visual, sino también un continuo ejercicio de memoria. Entre el trajín de sus calles y la imponencia de su arquitectura, tuve la oportunidad de fotografiar dos rincones de singular belleza y carga histórica: la Puerta del Viento —pieza fundamental que da acceso al recinto fortificado del Albacar en el flanco occidental de la ciudad— y el Minarete de San Sebastián, mudo testigo del pasado andalusí de la medina.


Puerta del Viento - Ronda

Puerta del Viento - Ronda

Minarete de San Sebastián - Ronda

El alminar de San Sebastián es un minarete que originalmente
 formó parte de una mezquita y posteriormente de la desaparecida
 Iglesia de San Sebastián de Ronda


Para comprender la trascendencia de estas fortificaciones conviene recordar un hito crucial: en mayo de 1485, las tropas de Fernando el Católico cercaron Ronda. Tras apenas unos días de intenso asedio en los que el uso devastador de la artillería castellana quebró las defensas e inutilizó los accesos al agua, la plaza capituló. Ronda era la llave del flanco occidental del Reino Nazarí, pero había quedado seriamente dañada. Conscientes de su valor estratégico y del peligro de un contraataque, los Reyes Católicos ordenaron reparar sus fortalezas con máxima urgencia antes de la llegada del invierno.

Fue precisamente durante mi recorrido por la ciudad cuando recordé la lectura de un trabajo fundamental para nuestra memoria local: "Asiento de las cosas de Ronda. Conquista y repartimiento de la Ciudad por los Reyes Católicos (1485-1491)", del que ya traté de pasada en una publicación de mi blog de fecha 6-3-2021  titulado: "La Virgen de Flores de Álora, Bodonal, y Encinasola" (ver aquí)

En dicha obra se recogen los apremios y cartas cruzadas entre los monarcas y las autoridades sevillanas para acelerar los trabajos:

«Pero la cosa no pasaría de ahí, pues en el Tumbo (n.º 851) tenemos una sobrecarta, de Córdoba a 20 de junio, "que envíen obreros para acabar las obras de Ronda". Los Reyes están maravillados de que no se hayan cumplido sus mandatos, y ordenan de nuevo que se envíen los albañiles a Ronda. A 18 de julio, según los papeles de mayordomazgo, los regidores de Sevilla mandan a los oficiales de su lugar de Lodonal (Bodonal de la Sierra) que, en vista de que faltaron 51 peones de los que habían de ir a Ronda, envíen ahora 25 "para la obra que su alteza manda fazer en los muros de la cibdad de Ronda que agora fué tomada por el dicho señor Rey de los moros"».

«Los Reyes han de seguir insistiendo. Desde Jaén, a 5 de octubre, cuando terminada la conquista de Cambil se disponían a marchar camino de Castilla, escriben a los sevillanos (Tumbo, 875): "Sabido avemos cómo en las obras de Ronda e Monda e Tolox, que tenéis a cargo, no se á puesto nin dado aquella diligencia que convenía; de lo qual somos maravillados, sabiendo quánto esto cumple a nuestro servicio, porque conviene que antes que las aguas vengan aquellas obras estén acabadas... Y por cosa alguna en esto non aya más dilación ni negligencia de la que ha auido; porque sed ciertos que de lo contrario avremos enojo, e lo mandaremos castigar"»

 





Una constante en la frontera: las milicias de 1500 y 1501

Pero la vinculación de nuestro pueblo con estos convulsos escenarios no terminó con la reparación de aquellas murallas. Como recordatorio de lo publicado tiempo atrás en este mismo blog a partir de los estudios de Juan Manuel Bello León (La Milicias Andaluzas en la sublevación Mudéjar de 1500 y 1501), quince años después los bonalejos volvieron a ser llamados a filas.

Tras el descontento provocado por las conversiones forzosas y el incumplimiento de las Capitulaciones de Granada, a finales de 1499 estalló la rebelión en el Albaicín y las Alpujarras. Ante la gravedad de la revuelta, los Reyes Católicos ordenaron a Sevilla organizar las huestes concejiles. En febrero de 1501, la aportación de nuestra tierra a las Milicias andaluzas movilizadas por el concejo hispalense fue bien concreta:

  • El Bodonal: 1 caballero, 20 ballesteros y 5 lanceros.
  • La Marutera (aldea cercana a Bodonal): 2 ballesteros.

Pueblos vecinos como Fregenal (5 caballeros, 10 espingarderos, 70 ballesteros y 10 lanceros) o La Higuera (2 caballeros, 30 espingarderos, 20 ballesteros y 5 lanceros) también formaron parte de aquel contingente que sostuvo el esfuerzo militar del Reino de Sevilla en tierras andaluzas.

Recorrer hoy los lienzos de muralla de Ronda, cámara en mano, sabiendo que en la piedra y la cal de 1485 quedó el esfuerzo de 25 vecinos de Bodonal enviados a toda prisa antes de que llegaran las lluvias de otoño —y que poco después otros tantos partieron hacia aquellas mismas sierras con la ballesta al hombro—, es un acto de justicia con la memoria. Es la certeza de saber que la historia con mayúsculas no la escribieron solo los reyes y grandes capitanes, sino también la gente sencilla de nuestro pueblo, que dejó su esfuerzo y su huella en los muros de la Serranía.


Para más información ver las siguientes publicaciones:

* Asiento de las cosas de Ronda - Conquista y repartimiento de la Ciudad por los Reyes Católicos (1485-1491) ---> aquí

* Las milicias andaluzas en la sublevación mudéjar de 1500 y 1501 ---> aquí

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