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| Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción - Montemolín |
- 6 gárgolas en el Lado del Evangelio (fachada norte).
- 5 gárgolas en el Ábside / Cabecera (oriente).
- 5 gárgolas en el Lado de la Epístola (fachada sur).
Comenzamos nuestro catálogo recorriendo el muro septentrional del templo. Aquí la labra en piedra granítica muestra una notable variedad de seres mitológicos, animales y figuras antropomorfas.
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| Lado del Evangelio (fachada Norte) |
1. La criatura alada
Iniciamos la serie con un ser híbrido de naturaleza fantástica. La pieza presenta alas desplegadas sobre el lomo y se proyecta hacia el exterior con el rostro desencajado propio de los monstruos que custodian la nave.
| Gárgola 1 |
2. El segundo híbrido
Inmediatamente después encontramos otro ejemplar que profundiza en el universo iconográfico del bestiario medieval. Se trata de una figura híbrida que combina rasgos anatómicos de distintas criaturas para acentuar su carácter grotesco.
| Gárgola 2 |
3. El zoomorfo ovino
La tercera gárgola nos conduce hacia el reino animal, aunque con matices sugerentes. La figura presenta orejas caídas a ambos lados de la cabeza y lo que parecen intuirse como abultadas ubres en su parte inferior, fisonomía que evoca la presencia de un óvido.
| Gárgola 3 |
4. El gran enigma iconográfico: ¿Avaricia u Onanismo?
Sobre el contrafuerte medio nos topamos con la pieza más singular, debatida y enigmática de todo el conjunto.
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| Gárgola 4. El gran enigma iconográfico |
La escultura muestra una figura masculina desnuda que sujeta fuertemente un elemento entre sus manos. Al revisar la bibliografía y los estudios locales sobre el templo, nos encontramos con dos interpretaciones contrapuestas:
La alegoría de la Avaricia o la Gula: Algunos autores interpretan la escena como un varón apretando un odre de vino o una bolsa de dinero, encarnando así la condena de vicios capitales como la avaricia o la intemperancia.
La interpretación explícita (el vicio de la Lujuria): Otra corriente historiográfica y la propia tradición popular del municipio sostienen una lectura mucho más desinhibida, identificándola como un varón en actitud explícitamente masturbatoria, conocida coloquialmente como la «gárgola onanista de Montemolín».
| Gárgola 4. El gran enigma iconográfico |
Para arrojar luz sobre esta enigmática talla, tuve la oportunidad de consultar por correo a la Dra. Dolores Herrero Ferrio, historiadora del arte y una de las mayores especialistas en el estudio de las gárgolas en nuestro país (https://doloresherrero.com/) —a quien desde aquí quiero agradecer sinceramente su amabilidad y rápida respuesta al atender la consulta de un simple aficionado como servidor—. Tras examinar las fotografías de detalle, la especialista nos ofrece una lectura sumamente reveladora sobre cómo ambas hipótesis encajan con coherencia dentro del lenguaje simbólico de la Edad Media y el Renacimiento::
«Creo que las dos interpretaciones que plantea son posibles. Podría tratarse de la bolsa de un avaro, sostenida por un pecador desnudo. El marcado relieve de las costillas reforzaría esta lectura, al evocar la imagen de un condenado que porta en sus manos el objeto relacionado con su pecado. En las representaciones medievales del Juicio Final, los condenados aparecen con frecuencia desnudos y acompañados de algún elemento que permite identificar el pecado cometido [ya sea antes de su entrada en el infierno o sufriendo el castigo en su interior].
No obstante, la segunda interpretación también es válida, ya que encontramos asimismo gárgolas de carácter onanista, con los genitales representados de forma exagerada y con una morfología que, en ocasiones, puede resultar semejante a la que vemos aquí. En este caso, además, el desnudo de la figura podría reforzar también esta lectura.
Ambas interpretaciones encajan, por tanto, dentro del imaginario y de los recursos iconográficos propios de la Edad Media.»
Esta doble lectura convierte a la pieza en un testimonio excepcional del recurso al desnudo y al castigo del pecado en la plástica marginal de nuestros templos.
| Gárgola 4. El gran enigma iconográfico |
5. El carnero de cuernos curvados
Antes de alcanzar la siguiente pieza encontramos un caño sencillo de evacuación, un elemento funcional que muy probablemente vino a sustituir a una gárgola original dañada o perdida con el paso del tiempo.
| Caño de evacuación que posiblemente sustituyó a una gárgola |
A continuación, sobre el lienzo mural, la escultura nos devuelve al reino de los cuadrúpedos con un rotundo zoomorfo en el que se distinguen con claridad los cuernos enroscados y curvados característicos de un carnero.
| Gárgola 5 |
6. El grito del condenado
Cerramos el Lado del Evangelio en el pilar más próximo al cabecero con una sobrecogedora figura antropomorfa. La escultura representa a un personaje completamente desnudo que parece emerger del muro con las fauces abiertas, personificando el grito sordo y la angustia del pecador en su eterna condena.
| Gárgola 6 |
Segunda parte: Las gárgolas del Ábside (Cabecera)
Rodeamos el templo hacia el oriente para situarnos frente al ábside poligonal que acoge la cabecera del altar mayor. En este sector sagrado se localizan 5 gárgolas escultóricas que destacan por su cuidada integración en los elementos arquitectónicos, repartiéndose entre el paramento mural y los recios pilares que articulan el presbiterio.
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| Ábside (cabecera) |
7. El híbrido alado
Iniciamos el recorrido de la cabecera con un ser de naturaleza híbrida y fantástica. La pieza exhibe unas alas claramente definidas sobre su lomo, proyectando su cuerpo hacia el exterior como un guardián alado dispuesto a proteger la zona más sagrada del templo.
| Gárgola 7 |
A continuación nos encontramos con el conjunto de cuatro ejemplares dispuestos de forma correlativa sobre cada uno de los cuatro pilares que enmarcan y estructuran exteriormente el presbiterio:
8. El antropomorfo emergiendo del muro
Se trata de un ser antropomorfo que apoya fuertemente sus manos contra la piedra del muro, haciendo acopio de fuerza para proyectar fuera del inmueble tanto su tronco como su cabeza.
| Gárgola 8 |
9. El monstruo del presbiterio
En el siguiente pilar nos topamos con una pieza que repite una solución postural similar a la de su compañera anterior, pero con un matiz iconográfico mucho más inquietante. En este caso, el cuerpo que pugna por sobresalir del paramento adopta una morfología francamente monstruosa y aberrante, acentuando el carácter grotesco del bestiario medieval.
| Gárgola 9 |
10 y 11. La pareja de pecadores
Cerramos el catálogo del ábside en los dos últimos pilares con un par de figuras antropomorfas de clara carga alegórica. Ambas esculturas representan a sendas figuras humanas —presuntos pecadores— en actitudes dramáticas. Sus rostros y gestos corporales parecen traslucir el pavor ante la condena eterna o bien actuar como una sobrecogedora advertencia para los fieles, avisando de los tormentos que aguardan en el infierno.
| Gárgola 10 |
| Gárgola 11 |
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| Lado de la Epístola (fachada Sur) |
| Gárgola 12 |
| Gárgola 13 |
| Gárgola 14 |
| Gárgola 15 |
| Gárgola 16 |
| Gárgola 16 |
Fuentes bibliográficas y de consulta:
- Rodríguez Carrero, Samuel: "Gárgolas de la provincia de Badajoz" (Ed. Editamás 2023). -Obra tomada como referencia para la identificación técnica, datación y análisis iconográfico de las piezas analizadas en esta serie-.
Herrero Ferrio, Dolores: "La gárgola y su iconografía" (Ed. Universo de Letras, 2019) y portal de investigación y divulgación especializado
.https://doloresherrero.com/











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