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miércoles, 16 de septiembre de 2026

Los guardianes de la Purísima Concepción: el gran conjunto de gárgolas de Montemolín

Tal como anticipábamos en la entrada dedicada a las gárgolas de la Ermita de Nuestra Señora de la Granada (ver aquí), nuestro recorrido por Montemolín tenía guardada una segunda parada imprescindible. Si aquel templo gótico-mudéjar nos regaló cuatro valiosas piezas de evacuación, la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción eleva la apuesta hasta convertir este rincón del sur pacense en un hito de primer orden para los aficionados a la escultura marginal y las gárgolas.


Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción - Montemolín









Función, técnica y símbolo en la piedra

Como ya repasábamos en la primera entrega de esta serie sobre Montemolín, conviene recordar que la gárgola nace de una necesidad puramente arquitectónica: proyectar el agua de lluvia lejos de la fábrica para evitar humedades. Sin embargo, en el tránsito del Gótico al Renacimiento, los canteros convirtieron estos caños de evacuación en un lienzo para la expresión popular y alegórica.

Entre seres fantásticos del bestiario medieval, animales domésticos o salvajes y figuras humanas que personifican la condena de los vicios capitales, la piedra esculpida actúa como frontera protectora del espacio sagrado y reflejo del universo figurativo de la época. (Para quienes queráis profundizar en los materiales, orígenes y teorías simbólicas de estos elementos, os invito a releer las explicaciones teóricas en la entrada sobre la Ermita de Ntra. Sra. de la Granada ---> aquí).










El escenario: una mole gótico-renacentista en el corazón de la villa

La necesidad de trasladar el centro espiritual del municipio desde la antigua parroquia de Santiago (actual ermita) hacia el corazón urbano de la villa llevó a iniciar en el primer tercio del siglo XVI la edificación de este nuevo templo. Levantado bajo la jurisdicción de la Orden de Santiago —cuyas veneras y cruces adornan paramentos e interiores— y con el respaldo directo del monarca Carlos I, el proyecto se asentó sobre una antigua hospedería de peregrinos del Camino de Santiago.

Nos encontramos ante una imponente mole gótico-renacentista de piedra y mampostería sin encalar. Aunque en esta ocasión no me fue posible visitar su interior —donde destacan sus elevadas bóvedas de crucería y su soberbio retablo mayor—, el examen exterior resulta por sí solo una experiencia fascinante. Sus muros exteriores dibujan una mole sólida y pesada sobre la que sobresale, a lo largo de todo el perímetro de la nave y la cabecera, una auténtica red de desagüe tallada en piedra granítica.

En total, el templo alberga un impresionante conjunto de 16 gárgolas escultóricas repartidas por tres de sus cuatro frentes (quedando libre la fachada de los pies), las cuales pude fotografiar durante mi visita del pasado 12 de septiembre:

  • 6 gárgolas en el Lado del Evangelio (fachada norte).
  • 5 gárgolas en el Ábside / Cabecera (oriente).
  • 5 gárgolas en el Lado de la Epístola (fachada sur).

Primera parte: Las gárgolas del Lado del Evangelio

Comenzamos nuestro catálogo recorriendo el muro septentrional del templo. Aquí la labra en piedra granítica muestra una notable variedad de seres mitológicos, animales y figuras antropomorfas.


Lado del Evangelio (fachada Norte)


1. La criatura alada

Iniciamos la serie con un ser híbrido de naturaleza fantástica. La pieza presenta alas desplegadas sobre el lomo y se proyecta hacia el exterior con el rostro desencajado propio de los monstruos que custodian la nave.


Gárgola 1


2. El segundo híbrido

Inmediatamente después encontramos otro ejemplar que profundiza en el universo iconográfico del bestiario medieval. Se trata de una figura híbrida que combina rasgos anatómicos de distintas criaturas para acentuar su carácter grotesco.


Gárgola 2


3. El zoomorfo ovino

La tercera gárgola nos conduce hacia el reino animal, aunque con matices sugerentes. La figura presenta orejas caídas a ambos lados de la cabeza y lo que parecen intuirse como abultadas ubres en su parte inferior, fisonomía que evoca la presencia de un óvido.


Gárgola 3


4. El gran enigma iconográfico: ¿Avaricia u Onanismo?

Sobre el contrafuerte medio nos topamos con la pieza más singular, debatida y enigmática de todo el conjunto.


Gárgola 4. El gran enigma iconográfico


La escultura muestra una figura masculina desnuda que sujeta fuertemente un elemento entre sus manos. Al revisar la bibliografía y los estudios locales sobre el templo, nos encontramos con dos interpretaciones contrapuestas:

  1. La alegoría de la Avaricia o la Gula: Algunos autores interpretan la escena como un varón apretando un odre de vino o una bolsa de dinero, encarnando así la condena de vicios capitales como la avaricia o la intemperancia.

  2. La interpretación explícita (el vicio de la Lujuria): Otra corriente historiográfica y la propia tradición popular del municipio sostienen una lectura mucho más desinhibida, identificándola como un varón en actitud explícitamente masturbatoria, conocida coloquialmente como la «gárgola onanista de Montemolín».


Gárgola 4. El gran enigma iconográfico

Para arrojar luz sobre esta enigmática talla, tuve la oportunidad de consultar por correo a la Dra. Dolores Herrero Ferrio, historiadora del arte y una de las mayores especialistas en el estudio de las gárgolas en nuestro país (https://doloresherrero.com/) —a quien desde aquí quiero agradecer sinceramente su amabilidad y rápida respuesta al atender la consulta de un simple aficionado como servidor—. Tras examinar las fotografías de detalle, la especialista nos ofrece una lectura sumamente reveladora sobre cómo ambas hipótesis encajan con coherencia dentro del lenguaje simbólico de la Edad Media y el Renacimiento::

«Creo que las dos interpretaciones que plantea son posibles. Podría tratarse de la bolsa de un avaro, sostenida por un pecador desnudo. El marcado relieve de las costillas reforzaría esta lectura, al evocar la imagen de un condenado que porta en sus manos el objeto relacionado con su pecado. En las representaciones medievales del Juicio Final, los condenados aparecen con frecuencia desnudos y acompañados de algún elemento que permite identificar el pecado cometido [ya sea antes de su entrada en el infierno o sufriendo el castigo en su interior].

No obstante, la segunda interpretación también es válida, ya que encontramos asimismo gárgolas de carácter onanista, con los genitales representados de forma exagerada y con una morfología que, en ocasiones, puede resultar semejante a la que vemos aquí. En este caso, además, el desnudo de la figura podría reforzar también esta lectura.

Ambas interpretaciones encajan, por tanto, dentro del imaginario y de los recursos iconográficos propios de la Edad Media.»

Esta doble lectura convierte a la pieza en un testimonio excepcional del recurso al desnudo y al castigo del pecado en la plástica marginal de nuestros templos.


Gárgola 4. El gran enigma iconográfico


5. El carnero de cuernos curvados

Antes de alcanzar la siguiente pieza encontramos un caño sencillo de evacuación, un elemento funcional que muy probablemente vino a sustituir a una gárgola original dañada o perdida con el paso del tiempo.


Caño de evacuación que posiblemente sustituyó a una gárgola

A continuación, sobre el lienzo mural, la escultura nos devuelve al reino de los cuadrúpedos con un rotundo zoomorfo en el que se distinguen con claridad los cuernos enroscados y curvados característicos de un carnero.


Gárgola 5

6. El grito del condenado

Cerramos el Lado del Evangelio en el pilar más próximo al cabecero con una sobrecogedora figura antropomorfa. La escultura representa a un personaje completamente desnudo que parece emerger del muro con las fauces abiertas, personificando el grito sordo y la angustia del pecador en su eterna condena. 


Gárgola 6


Segunda parte: Las gárgolas del Ábside (Cabecera)

Rodeamos el templo hacia el oriente para situarnos frente al ábside poligonal que acoge la cabecera del altar mayor. En este sector sagrado se localizan 5 gárgolas escultóricas que destacan por su cuidada integración en los elementos arquitectónicos, repartiéndose entre el paramento mural y los recios pilares que articulan el presbiterio.


Ábside (cabecera)


7. El híbrido alado

Iniciamos el recorrido de la cabecera con un ser de naturaleza híbrida y fantástica. La pieza exhibe unas alas claramente definidas sobre su lomo, proyectando su cuerpo hacia el exterior como un guardián alado dispuesto a proteger la zona más sagrada del templo.


Gárgola 7


A continuación nos encontramos con el conjunto de cuatro ejemplares dispuestos de forma correlativa sobre cada uno de los cuatro pilares que enmarcan y estructuran exteriormente el presbiterio:


8. El antropomorfo emergiendo del muro

Se trata de un ser antropomorfo que apoya fuertemente sus manos contra la piedra del muro, haciendo acopio de fuerza para proyectar fuera del inmueble tanto su tronco como su cabeza.


Gárgola 8

9. El monstruo del presbiterio

En el siguiente pilar nos topamos con una pieza que repite una solución postural similar a la de su compañera anterior, pero con un matiz iconográfico mucho más inquietante. En este caso, el cuerpo que pugna por sobresalir del paramento adopta una morfología francamente monstruosa y aberrante, acentuando el carácter grotesco del bestiario medieval.


Gárgola 9


10 y 11. La pareja de pecadores

Cerramos el catálogo del ábside en los dos últimos pilares con un par de figuras antropomorfas de clara carga alegórica. Ambas esculturas representan a sendas figuras humanas —presuntos pecadores— en actitudes dramáticas. Sus rostros y gestos corporales parecen traslucir el pavor ante la condena eterna o bien actuar como una sobrecogedora advertencia para los fieles, avisando de los tormentos que aguardan en el infierno.


Gárgola 10

Gárgola 11


Tercera parte: Las gárgolas del Lado de la Epístola (Fachada Sur)

Finalizamos el recorrido arquitectónico en el muro del lado de la Epístola, comenzando a contar desde su unión con el cabecero y avanzando paulatinamente hacia los pies del templo. En esta fachada nos encontramos con los últimos cinco ejemplares que completan esta magnífica serie escultórica:


Lado de la Epístola (fachada Sur)


12. El ser en transformación demoníaca

Ubicada sobre la capilla que fundara en 1614 Don Alonso Pizarro Navarro, esta gárgola inicia el tramo sur mostrando una clara hibridez condenatoria. La figura representa la mutación hacia un aspecto demoníaco, atisbándose la transformación de sus brazos en extremidades patudas y el nacimiento de unas incipientes alas.


Gárgola 12



13. El demonio del estribo central

Sita sobre el estribo central del muro oriental/sur, esta pieza continúa la temática diabólica iniciada por su compañera anterior. Exhibe un marcado aspecto demoníaco ya plenamente consolidado, ahondando en esa función simbólica de representación del mal.


Gárgola 13



14 y 15. Los ejemplares zoomorfos del lienzo oeste 

Sobre el lienzo de pared más cercano a los pies del templo, la iconografía retorna a las formas animalescas. Se trata de dos gárgolas de clara morfología zoomorfa (las número 14 y 15 de nuestro recuento global).


Gárgola 14

Gárgola 15


16. El zoomorfo del pilar de la torre 

Cerramos la colección con el último ejemplar, el número 16, inscrito en el pilar situado junto al cuerpo que acoge las escaleras de acceso a la torre-campanario. Al igual que sus dos precedentes, muestra una morfología zoomorfa. 


Gárgola 16

Gárgola 16



Fuentes bibliográficas y de consulta:
  • Rodríguez Carrero, Samuel: "Gárgolas de la provincia de Badajoz" (Ed. Editamás 2023). -Obra tomada como referencia para la identificación técnica, datación y análisis iconográfico de las piezas analizadas en esta serie-.
  • Herrero Ferrio, Dolores: "La gárgola y su iconografía" (Ed. Universo de Letras, 2019) y portal de investigación y divulgación especializado https://doloresherrero.com/.


domingo, 13 de septiembre de 2026

De la Peña de Alájar a Disneyland Paris: la paradoja del asombro

Tras publicar el pasado 11-9 la entrada sobre la visita a la Peña de Alájar, sus cuevas y el legado de Arias Montano (ver aquí), varios amigos y lectores me escribían comentándome un recuerdo común. Un detalle costumbrista que a todos se nos encendió en la memoria casi al mismo tiempo.


Peña de Alájar

Conviene recordar el contexto de aquellos años 50 y 60: para la inmensa mayoría de las familias de nuestra tierra, la palabra "vacaciones" no existía en el vocabulario práctico y la playa era casi un mito inalcanzable. No había veraneos, ni hoteles, ni escapadas estivales. Por eso, el "gran viaje" de nuestras vidas —el que se preparaba con ilusión durante semanas o la excursión estrella del colegio— consistía en subir un domingo en autobús a la Peña de Alájar y bajar a las profundidades de la Gruta de las Maravillas en Aracena.


Entrada a la Gruta de las Maravillas - Aracena


Aquella combinación de cueva, paisaje infinito y bocadillo de tortilla era, para nuestra capacidad de fascinación, la cúspide de la aventura y el turismo.

Hoy la escala de las expectativas ha cambiado de forma radical. Los niños de ahora reciben como regalo estrella de la Primera Comunión un viaje a Disneyland Paris entre decorados de plástico y castillos de resina, mientras que en los institutos las excursiones escolares ya no visitan la comarca vecina, sino que vuelan hacia las islas o incluso cruzan el Atlántico rumbo al Caribe.

La paradoja es evidente, y en ella nos cabe a nosotros bastante culpa: hemos sido los propios padres y abuelos quienes, tal vez llevados por el afán de darles a nuestros hijos y nietos todo lo que a nosotros nos faltó, hemos alimentado esa espiral. Hemos multiplicado la logística, los kilómetros y el gasto para entretener a las nuevas generaciones con escenografías artificiales y consumo globalizado, olvidando enseñarles que la verdadera capacidad de maravillarse nunca ha dependido del billete de avión, sino de la mirada.

Aquellas sencillas salidas de juventud a la Sierra de Aracena no solo nos enseñaron geología, botánica o historia viva a través de la figura de Arias Montano. Nos enseñaron algo mucho más profundo: a educar la vista, a valorar lo extraordinario dentro de la sobriedad de nuestra época y a descubrir que la verdadera magia no necesitaba adorno industrial. Estaba —y sigue estando— esculpida en la propia roca caliza, a la vuelta de la esquina.

viernes, 11 de septiembre de 2026

La Peña de Alájar al completo: Centro de Interpretación Arias Montano, Santuario de la Reina de los Ángeles y sus cuevas

El pasado 5 de septiembre, tras visitar Castaño del Robledo (ver aquí), teníamos reservada entrada a las 11:00 h para realizar una visita guiada y concertada por el patrimonio natural e histórico de la Peña de Alájar.

Ticket

Peña de Alájar

La Peña: Naturaleza / Historia / Espiritualidad

Maqueta de la Peña de Alájar


Benito Arias Montano: El sabio humanista en la Peña

Para comprender el valor cultural y espiritual de la Peña de Alájar, es imprescindible aproximarse primero a la figura de Benito Arias Montano (Fregenal de la Sierra, 1527 - Sevilla, 1598).

Teólogo, hebraísta, poeta y políglota, Arias Montano fue una de las mentes más brillantes e influyentes del Siglo de Oro y del Renacimiento europeo. Su inmensa erudición lo llevó a ser consejero de confianza del rey Felipe II, quien le encomendó dos proyectos monumentales: la dirección de la Biblia Políglota de Amberes (o Biblia Regia) y la organización y catalogación de la célebre Biblioteca Real del Monasterio de El Escorial.

Sin embargo, frente al bullicio de las cortes y las complejas tensiones religiosas de la época, Arias Montano buscó siempre el refugio, la contemplación y el estudio en la naturaleza. Encontró en la Peña de Alájar (Huelva) su retiro espiritual idóneo, adaptando el entorno para el estudio, la meditación y la investigación botánica.


Retrato de Benito Arias Montano según Pieter Pourbus,
publicado por
Philipe Galle en Virorum doctorum de
disciplinis benemeritium effigies
, 1572.

Monumento a Arias Montano  - Peña de Alájar


La visita al Centro de Interpretación Arias Montano

Nuestra visita guiada y concertada comenzó en el espacio expositivo que la Peña dedica a su memoria. A través de los distintos paneles informativos, el centro analiza minuciosamente las facetas que definieron la trayectoria del sabio:

  • Religioso y teólogo: Es el apartado donde conviene detenerse con detalle. Ordenado sacerdote tras doctorarse en Teología y miembro de la Orden de Santiago, su participación en el Concilio de Trento en 1562 marcó un hito clave. Acudió como asesor del obispo de Segovia, Martín Pérez de Ayala, destacando por sus brillantes intervenciones sobre temas tan delicados como la comunión bajo las dos especies, el matrimonio o el divorcio, consagrándose como un erudito y teólogo bíblico de primer nivel (lo que le valdría en 1566 su nombramiento como Capellán Real por Felipe II). El panel expone también sus luces y sombras: el expediente de la Inquisición en 1559 tras las represiones antiluteranas en Sevilla, las sospechas de judaizante por su dominio del hebreo o su acercamiento en Flandes a la secta espiritualista Familia Charitatis, redactando en 1575 su famosa obra Dictatum Christianum.

  • Literato: Se detalla su temprana vocación lírica —coronado con el laurel poético en Alcalá de Henares a los 25 años— y un recorrido cronológico por sus obras, desde la paráfrasis del Cantar de los Cantares hasta sus célebres comentarios bíblicos y tratados de botánica y geografía.

  • Filólogo y Bibliotecario: Espacio centrado en su dominio de lenguas antiguas y modernas (latín, griego, hebreo, arameo, siríaco, árabe, etc.) y en su mayor hito editorial: la dirección de la Biblia Políglota de Amberes (Biblia Regia) impresa por Cristóbal Plantino entre 1568 y 1572. Asimismo, aborda su nombramiento en 1576 como primer gran bibliotecario del Monasterio de El Escorial, donde organizó y catalogó sus fondos manuscritos e impresos.

  • Viajero: Un mapa interactivo refleja sus constantes itinerarios por Europa: sus viajes a Italia para el Concilio, sus años en Flandes (Amberes), estancias en la corte y sus viajes a Portugal, mostrando cómo ese bagaje cosmopolita enriqueció su visión del mundo.

  • El artista, iconógrafo y coleccionista: El panel expositivo desvela también su vertiente vinculada al mundo de las artes. Montano no solo ensayó el diseño creativo y fue un gran coleccionista de pintura y piezas de arte, sino que actuó como un hábil iconógrafo. Trazó bocetos e instrucciones conceptuales para los ilustradores flamencos de la Biblia Regia, diseñó la propuesta decorativa e iconográfica de la Biblioteca Real de El Escorial y del Pórtico de los Reyes, y redactó por encargo real inscripciones para obras maestras de la época como la Custodia de Jácome Trezzo..


Centro de Interpretación
Arias Montano
Peña de Alájar

Retrato de Benito Arias Montano





Piedras preciosas de la colección de Benito Arias Montano


Literato

Filólogo y Bibliotecario

Religioso

Viajero

Cronología Comparada

Arias Montano y el arte

Arias Montano y La Peña


El retiro en la Peña (vida cotidiana y vestigios): Uno de los paneles más interesantes saca a la luz su devoción por este paraje, llegando a escribir a su amigo Gabriel de Zayas: «No había visto en cuanto he andado de España, ni aún de otras provincias, un sitio semejante a este de la Peña de Aracena... Juntas todas las bellezas naturales que este lugar posee no creo haya pieza en Europa que le lleve ventaja». En sus últimos años (1592-1598) llevó aquí una vida de hábitos vegetarianos y sobrios, reuniendo en su casa un pequeño museo privado con su colección de arte y curiosidades traídas de las Indias. De aquel complejo residencial de 25 habitaciones que levantó en la Peña, hoy subsisten únicamente la Ermita de la Reina de los Ángeles, un arco de entrada, la estructura original de la espadaña (con sus dos garitas posteriores) y la gruta con el manantial que regaba sus huertas y viñedos.




De Fregenal de la Sierra a Alájar

Recorrer este centro de interpretación supuso para mí cerrar un círculo perfecto. Resulta muy sugerente conectar este paraje serrano con la visita que realicé el pasado 9 de agosto a Fregenal de la Sierra, donde pude conocer el recién inaugurado Centro Europeo del Humanismo Arias Montano (CEHAM).

Este nuevo proyecto cultural, ubicado en el claustro del Convento de San Francisco e impulsado por la ciudadanía a través de los Presupuestos Participativos de la Diputación de Badajoz, nace para proyectar la figura del ilustre frexnense como referente de diálogo y pensamiento. Un espacio enfocado a cursos y congresos que vincula el pensamiento renacentista con los retos actuales.

Resulta muy enriquecedor enlazar la iniciativa reciente de Fregenal con la propuesta de la Peña de Alájar. Mientras el centro de su villa natal aporta una mirada renovada al Arias Montano humanista y pacifista, es en este espacio expositivo de Alájar —más veterano y exhaustivo en contenidos— donde se despliega con verdadero detalle cada una de las facetas de la vida de este ilustre erudito.


Convento de San Francisco - Fregenal de la Sierra

Claustro del Convento de San Francisco - Fregenal de la Sierra

Fregenal de la Sierra




firma de Benito Arias Montano


El Santuario de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles

Continuando con la visita guiada, el itinerario nos condujo al corazón espiritual de la peña: la Ermita de la Reina de los Ángeles, templo que acoge cada 8 de septiembre la romería más multitudinaria y arraigada de toda la comarca de la Sierra de Aracena.

El enclave recoge una tradición milenaria de lugar de culto en la Peña. La presencia de rituales funerarios en sus grutas y el paso de eremitas hacia el siglo V —entre los que la tradición destaca a San Víctor— atestiguan la sacralidad ancestral del lugar, cuya devoción mariana se justifica en la leyenda popular con la aparición de la Virgen a un pastor junto a una fuente.

Durante la visita, la guía desglosó los momentos histórico-artísticos más relevantes de la ermita:

  • Orígenes mesteños y ampliación de Arias Montano: Basada en la arquitectura mudéjar de arcos transversales (típica de la repoblación ganadera de la Mesta), sus orígenes se fechan entre los siglos XIV y XV, aunque del edificio primigenio solo se conserva el presbiterio. El propio Benito Arias Montano costeó la ampliación del templo a finales del siglo XVI tras adquirir los terrenos de la Peña. De hecho, la ermita funcionó temporalmente como parroquia donde el propio sabio oficiaba misa, antes de la erección de la Parroquia de San Marcos en Alájar en 1608.

  • Intrigas y pertenencia: La ermita fue centro de disputas históricas: en 1631 los frailes agustinos descalzos intentaron fundar aquí un convento (frustrado por la oposición de carmelitas y dominicos de Aracena), e incluso la vecina localidad de Castaño del Robledo llegó a reclamar el santuario alegando que se encontraba dentro de sus límites municipales.

  • Patrimonio y reconstrucción: El templo sufrió trágicas pérdidas tras el asalto de 1936, destruyéndose la talla medieval original de la Virgen (cuya devoción ya constaba con la creación de su cofradía en 1528) y un lienzo de la Virgen de Belén firmado por Pedro de Villegas Marmolejo que perteneció al propio Arias Montano.

  • El templo actual: La actual imagen titular de la Reina de los Ángeles es una copia fidedigna de la talla gótica original del siglo XIII, realizada por el escultor Antonio Illanes en 1937. En el presbiterio, cubierto por una bóveda de crucería, destacan los frescos pintados en 1951 por el artista sevillano Rafael Blas Rodríguez —quien replicó una Anunciación de Murillo— y dos ángeles tallados por Rubén Fernández Parra en 2015 que escoltan el arco toral sosteniendo lámparas votivas.


Ermita de la Reina de los Ángeles






La Reina de los Ángeles












Lápida con el soneto de Francisco Rodríguez Zapata
 en la ermita, testimonio lírico del fervor y respeto que la villa
 de Alájar ha profesado históricamente a Arias Montano


El patrimonio subterráneo: Las Cuevas de Alájar

Señalar que la adecuación y apertura oficial de las Cuevas de Alájar como espacio de visita organizada tuvo lugar en marzo de 2026. Lo que hace verdaderamente especiales a estas cavidades es su singular composición geológica. A diferencia de otras formaciones de la comarca, como la conocida Gruta de las Maravillas en la vecina Aracena, las cuevas de la Peña presentan formaciones de travertinos (depósitos calcáreos generados por el agua) que constituyen una auténtica rareza a nivel nacional. De hecho, los estudios realizados para el proyecto por expertos geólogos señalan que, por su específica composición rocosa y travertina, este tipo de cavidades son únicas en toda Andalucía, habiéndose originado por antiguos movimientos internos de la tierra en una época remota en la que el mar alcanzaba esta altitud.

Aunque la Peña alberga un elevado número de oquedades naturales en su relieve kárstico, la ruta turística se concentra exclusivamente en tres de las más representativas::

La Sima de los Caballos: Un recurso geológico de extraordinaria importancia, históricamente inaccesible al público general por requerir técnicas de espeleología y escalada para descender a ella. El gran hito visual de esta cavidad es una monumental columna de dimensiones extraordinarias —formada por la fusión de espeleotemas (estalactitas y estalagmitas) que conectan suelo y techo—, una estructura formidable que sostiene la cavidad y que, paradójicamente, siempre estuvo en la misma boca de la cueva pero oculta bajo la espesa maleza hasta su reciente puesta en valor.


Entrada a la Sima de los Caballos

Sima de los Caballos




La Sillita del Rey: Aunque popularmente se la conoce como cueva, en realidad se trata de un abrigo rocoso. La tradición sitúa aquí a Benito Arias Montano en sus horas de estudio y meditación. Según se explica en la visita, el espacio conservaba su fisonomía de cueva cerrada hasta que en 1755, a causa del devastador Terremoto de Lisboa, se desprendió parte de la cubierta rocosa dejando al descubierto el abrigo actual. Lo fascinante desde el punto de vista geológico es que, a pesar de haber quedado "al aire" y en contacto directo con el oxígeno, la formación no se ha detenido y sigue evolucionando: es, en palabras de los expertos, una cueva viva en el exterior. En su interior se encuentra la denominada «Bañera de la Reina», un singular elemento tallado en la propia piedra cuyo origen y función continúan siendo un enigma. Las hipótesis oscilan entre un posible altar de sacrificios de época celta o bizantina, una antigua pila bautismal o, en su visión más pragmática, un capricho de la naturaleza modelado pacientemente por la erosión del agua a lo largo del tiempo.


Vista de Alájar desde la entrada a la Cueva La Sillita del Rey




Cueva/Abrigo La Sillita del Rey


La denominada "Bañera de la Reina"
Cueva/Abrigo La Sillita del Rey

Palacio Oscuro: La cavidad más conocida de la Peña y la que mayor expectación genera. En esta ocasión la encontramos cerrada (situación que se prolonga hasta el 30 de septiembre) para respetar el ciclo biológico y proteger las colonias de murciélagos que habita en su interior.



Entrada a la Cueva Palacio Oscuro


Durante la caminata entre cueva y cueva, la guía nos fue detallando además los aspectos clave de la botánica autóctona, la formación geológica de la roca y los manantiales de la Peña, cerrando con broche de oro una visita guiada completísima por la naturaleza, el misterio y la historia de este rincón único de la Sierra de Aracena.




Monumento a Arias Montano

Portada almohadillada (Arco de los novios)

Campanario, Garitas, y Pirámide

Campanario y Garitas

Garita y Pirámide

ARIAS - MONTANO
MANDO ERIGIR ESTA PIRÁMIDE
Y OTRA SIMÉTRICA
EN EL FLANCO IZQUIERDO
A GLORIA DEL
REY FELIPE II
Y DE SU SECRETARIO
GABRIEL DE ZAYAS
AGRADECIDO A LA VISITA
QUE AQUI LE HICIERON


Campanario

Vista de Alájar desde lo alto de la Peña